Copropietario del 3*A
"¡Maldito Abre Fácil! Ese abridor de puertas mecanizado emana una pestilente tranquilidad que me intranquiliza. ¿Por qué se encuentra en el portal de mi departamento Feng Shui mirándome con su cordial: Buenos días, copropietario del 3*A? Tan sistematizante que parece computadora, una barroca computadora berreta; y ya te estas enroscando con el barro. Ese grano debió explotar al amanecer con los filosos aceros de Jilet´e." Las maquinas de afeitar deben pasar como las marcas de cada mujer, le aconsejaba su viejo mientras le palmeaba la colita y le recomendaba cambiarlas cada dos semanas, se refería a las dos: las afeitadoras y las colas. No había tenido ni una marca ni un chupadita en los últimos dos meses. Nada iba a explotar aparentemente, por lo menos ahí abajo todo quedaría tranquilo, arriba vaya uno a saber. Solo su psicólogo debería saberlo si al menos le prestara un poco más de atención a su cliente en vez de observar las cotizaciones de la bolsa y diagnosticar según las tendencias del Merval. Supongamos: ¡Subió la Cooperativa de esclavos! Exclama para sus adentros el psicólogo mientras le recomienda al copropietario del 3*A que camine y se eche unos buenos polvos mágicos. Nuestro personaje ahora intenta recordar que sucedió son su vida entre la despedida del Maldito Abre Fácil y la llegada a su bicicleta solar. ¡Déjà vu!, suelen pensar los personajes de mis historias, y el copropietario del 3*A no es la excepción. Lo creé tan estúpido que ni siquiera sabe qué le sucederá. Siente algo distinto e irrepetible y él se lo atribuye a la energía que fluye del ambiente, su bicicleta solar tiene buena vibra pero él es un personaje de uno de mis cuentos y esto tiene que terminar.
Seres elegantes, distinguidos, respetados y respetables al saludar al Maldito Abre Fácil; elastizadas sus extremidades, se vuelven masas espesas y de sed constante, parlotean, seducen y bailan frente al encargado de la sucesión del copropietario del 3*A. No interesa el cómo murió, nació sólo para que el registro lo numere cómo uno más.

