Último momento: Urquiza
Es curioso como se prejuzgan a los programas de la farándula bajo el argumento: Cómo gastan tiempo metiéndose en la vida de las personas en vez de aprovecharlo para leer un libro. Esas mismas personas que tanto llenan su buche de consejos, luego leen en los libros las andanzas de Felice Bauer, Kodama, Yoko Ono o Eva Braun. No parece menor el maltrato que se le da a la memoria de Kafka que el que se le da a Angelina Jolie. Supongo, entonces, que se prejuzga según la muerte de cada famoso; y los libros, en su mayoría, hablan de personas muertas. Defienden el chusmerio aclarando que son personas que quedaran en la historia. "La vida privada de estas personas son importantes para conocer la cultura; ¿Angelina Jolie que hizo por la cultura?"... Los libros son tan chismosos como nosotros. Que la cubierta no los engañe.... Cambiando de tema, ¿sabias que se sospecha que Urquiza tuvo cómo 120 hijos? Año 1830; una casita en la loma mayor de los Galleguitos (actualmente es la provincia de Entre Ríos). Urquiza a medio vestir salta por la ventana del primer piso de la casa del Alcalde local, Don Ignacio Burgos de Oyola, y las cajas negras comienzan a dispararle sus obturadores y a bombardearlo con sus flashes. Ultimo momento, Urquiza galantea a la hija del Alcalde Burgos de Oyola. Único periódico con fotos del momento en el cual Urquiza escapa de la mansión del Alcalde. Próceres estrellas también tiene fotos del momento, así también el Sol de la Mesopotamia y el Observador de la Nación. ¿Qué pasó, Gómez? Mañana el Ojo Federal va a publicar la nota del asesinato de Juancito Pérez por manos de Roca, porqué el señor Gómez no sacó ninguna foto de Urquiza corriendo en paños menores, porqué él muy descarado dice que se le trabo el obturador. Y yo sé muy bien que fue porqué se pasó toda la noche en la pulpería Copas y Chinas. El señor Gómez es tan boludo que va a distenderse de las horas que no duerme en el misma pulpería que el Pluma y Tintero de oro al mejor cronista de guerra, el mejor periodista del Ojo Federal y mejor amigo del Jefe de fotógrafos, o sea yo. Gómez golpea la fusta contra sus muslos mientras escucha resignado, y se lamenta ser tan afecto a las cosas que marean y de las chinas, las hermosas chinas, y son más hermosas cuando se mantienen a la distancia. Gómez con sus 23 años, lo máximo que se aproximó a una china fue por medio del lente de su cámara oscura. A él le encantan las mujeres, le fascina verlas bailar folclore, que estén livianas de ropas, sin pareja y que se muevan sobre la barra. Su virginidad se debe a que las maravilla tanto que se termina menospreciando; frente a lo inmenso él se ve pequeño, diminuto. Nunca se esforzó para revertir su situación, él es un gran fotógrafo, podría ser mejor todavía si se diese coraje y encontrase su vida, sin que el destino lo termine chocando.
Gómez reconoce su culpa en el caso Urquiza culpando a su jodida adicción, luego espera con la cabeza gacha que se vaya su jefe y con su cámara oscura camina hacia Copas y Chinas para reflexionar su porvenir en una Argentina que comienza a gatear. Saluda a Don Fulgencio y le pide lo de siempre, pero que esta vez sea seis veces seguidas o hasta que empiece a socializarse con los compañeros de todos los días. A Hugo y a Jonás los saluda y les pregunta por las cosechas, sabiendo que cuando Jonás comienza a hablar de su trabajo, Hugo paga bebidas a todos los oyentes. Cuando Jonás toma aire para comenzar a hablar, todos los parroquianos acercan sus sillas para oír su embriagadora voz . Las folcloristas al ver la atención en otro lugar (se les tiene prohibido beber en horas de trabajo) prenden un cigarrillo y lo comparten mientras una lee el Sol de la Mesopotamia y las otras dos escuchan: Urquiza Tendría 8 hijos no reconocidos. En primicia los testimonios de una de las madres de estos niños. Evangélina Sillonez declaró al Sol de la Mesopotamia que Urquiza es muy reconocido por sus galanteos, sus promesas de riquezas y honorables reconocimientos. Yo era una niña de catorce años. ¡Qué queres que haga! Yo sabía bien que era una niña, pero un día se me presenta un apuesto y elegante señor que me ofrece un paseo gratuito en su caballo purasangre. Observe a mi padre y él estaba tan feliz que hasta me empujó para que suba al caballo. No es que yo no quisiese, yo lo deseaba con todas mis fuerzas; lo que no quería es que fuese tan rápido, era una niña. A uno cuando se le presentan las cosas con facilidad no le da el valor que realmente se merece, eso lo decía mi difunta madre. Por esa razón yo no lo quería tan rápido. Lo quería histeriquear un rato, y lo hacía para que me valore. Lamentablemente, terminé aceptando enseguida. El vecino, Marcos Juárez, levantaba a su hija de las piernas mostrándole a Urquiza los suaves muslos de su misma sangre. No iba a permitir que Justo José se fuera con Etelvina, por eso me tragué el orgullo y me entregué dando un salto atlético a la montura. Al día siguiente yo estaba en boca de todos, mal o bien, de todas formas hablaban de mí y aun hoy sigo en boca de todos. Lamentablemente esta fama tiene un precio, y yo acepté el precio sola; yo pago el castigo, pero el niño no tiene porqué, él necesita a alguien a quien pueda decirle papá. ¡Snif.snif! Chicas, chicas vamos que sigue el baile, reclama Gómez lujurioso tras acabar el trago gratis de Hugo y Jonás. Al acercarse a una distancia segura de las chicas se choca con un hombre que permanece con su rostro hundido en el poncho. ¿Qué pasó, yaguareté?, reclama el hombre levantando su cabeza y mostrando sus facciones de Jota Jota Urquiza. ¡Yaguarete las pelo...-Gómez intenta entablar una contienda pero se detiene al ver el rostrote Justo José-¡Jota jota, qué haces acá! Reflexiono...-contesta Jota Jota, pero que al sentirse interrogado agrega: ¿Qué carajo te importa? Yo también reflexiono-intenta aplacar las aguas Gómez-Siempre vengo aquí a reflexionar. Justo estaba pensando que hoy recibi una reprimiendo porqué no pude sacarte una foto en el escándalo con la hija del Alcalde. ¿Vos sos paparazzi? Soy uno de los mejores fotógrafos del Ojo federal. Entonces ¿no queres hacerme unas fotitos así te redimís con tu jefe y me insertas en la historia de este país?; eso sí, las poses las pongo yo. Acepto, Jota, Jota- dice Gómez y con su mano izquierda enfoca su caja oscura y con la derecha retira una bombilla de su morral. Justo José empieza con unas poses de sorpresa, luego con posiciones de huida y finalmente con situaciones in fraganti con las folcloristas. ¡Perfecto, Justo José; estas fotografías van a vender millares de ediciones! Me voy al baño a revelarlas y mañana en la edición matutina podrás apreciarlas-Gómez se encierra en el baño y no sale hasta que cacarea por primera vez el gallo de Don Fulgencio. Gómez despierta-¡Me quede dormido-, y corre al rancho del Ojo Federal-Paren las rotativas- grita y entra en la sala de impresión. Sólo el Jefe puede dar esa orden-responde el operario Ramírez. Paren las rotativas, ya te traigo la orden del jefe.-Gómez corre hasta el catre del Jefe y lo despierta:-Jefe, tengo imágenes comprometedoras de Urquiza. Déjamelas ver- el jefe se despierta y le arrebata la fotografías. -¡Uhh, esto vale oro! Muy bien Gómez, vaya y pare las rotativas usted mismo. Gracias, jefe. Es lo que siempre quise hacer-el fotógrafo vuelve a la sala de impresión y baja la palanca de la Gutemberg Impreted Co.- Publíquenme estas fotos, muchacho-le ordena a los peones quilmeños arrojando las fotos al piso y dándose vuelta victorioso.-Rápido muchacho que hoy el Ojo se va a vender como pólvora. Ahora les diremos los diarios más vendidos de ese día: El Ojo Federal 5,6%, El Sol de la Mesopotamia 1,4% y El Observador de la Nación 0,9%. ¡Lo conseguiste, Gómez-festeja el jefe,- somos el diario más vendido! Lo conseguiste, Jota Jota-felicita Gómez-, gracias a ti somos el diario más vendido; y ya están pensando en ascenderme. Entonces hagamos más fotos- propone Justo. ¡Click, click!- se expresa la cámara de Gómez. ¡Ja ja ja!- rie su jefe. ¡Clinck, caja!-jolgorizan los accionistas del Ojo. Todos son felices en prolongado tiempo hasta que Urquiza comienza a perder interés en el público y las ventas huyen al Sol de la Mesopotamia con su escándalo de San Martín en Francia. ¡Gómez, el generalísimo se emborrachó en un bar francés y golpeó a dos garzones! ¿Por qué el Ojo no tiene ninguna foto de lo acontecido? Yo estuve acá con los asuntos privados de Urquiza. ¡Gómez, Urquiza ya no vende, conseguime nuevo material o considérate fuera! A sus ordenes, jefe; ya me pongo en campaña. Gómez toma su telégrafo y se comunica con el expendio de pasajes. ¡Muy buenos días, usted se ha comunicado con el Atlántico buques y fletes. Mi nombre es Teofila Cubillas, en qué puedo servirle. Hola Teofila-teclea Gómez en su telégrafo-, yo quiero un pasaje a Paris Francia. Podría esperar en línea mientras chequeo le disponibilidad de la bodega, ¿cuantos vana viajar? Solo para mí y mi cámara. Un momento, señor... Construireeé una balsa y meeiiré a naufragaaar....A naufra... Disculpe la tardanza, señor. Sólo me queda un catre en lo del fogonero, y su valor es de 450 patacones. Me lo llevo, cárguelo a la cuenta del Ojo Federal. Ese diario no tiene más cuenta con nosotros. Entonces lo pago en efectivo. Tiene que abonar el pasaje 24 horas antes que parta el barco, más tarde pierde la reserva. Mañana estoy ahí y le pago el importe. Mire que sólo aceptamos monedas nacionales. Sí, sí, mañana nos vemos; la tengo que dejar, señorita; tengo otro telégrafo en espera. ¡Qué tenga buenos días, señor! Adiós, adiós...-Gómez corta la comunicación y atiende el telégrafo de espera-Hola. ¿Gómez?, habla Jota Jota, ¿cómo anda todo por ahí? Todo bien, Jota Jota; estoy preparando la maletas; me voy a Francia para fotografiar al Generalísimo. No te podes ir y dejarme así, ¿cuándo volves? Calculale tres o cuatro meses. No puedo estar tres meses sin que me saques alguna foto. No te hagas problema, los otros diarios se van a encargar de retratarte. A los otros diarios ya no les importo, ni tampoco ninguno de mis 12 hijos. Cuando regrese de Francia te prometo que haremos unas fotos para catapultar tu carrera. No te das cuenta que no puedo esperar tanto tiempo, el ostracismo lograra matarme, ¿vos queres que me muera? Vas a estar bien, Jota Jota, te mando un abrazo grande. No me dejes, Gómez...Tu, tuu...Bienvenidos a territorio argentino, si tiene algo que declarar ingrese por favor a Impuestos y Bonificaciones. Gómez sólo lleva su cámara y ciento cincuenta y tres fotos del Generalísimo en situaciones comprometedoras, por eso sigue derecho a migraciones y detiene un carruaje para que lo lleve a los talleres del Ojo Federal. ¡Paren las rotativas, que tengo fotografías de Don José de San Martín en un altercado con la policía francesa! ¡No se paran ningunas rotativas, hoy se publican las fotos y el artículo sobre el suicidio de Justo José de Urquiza! ¿Cómo que se suicido Jota Jota?, ¡qué desgracia más grande! Si, pibe, agarrate una copia y enterate cómo sucedió. Justo José Urquiza falleció por la madrugada por estrangulamiento auto proporcionado; Don Fulgencio Rodríguez, el dueño de la pulpería Copas y Chinas declaro que en su baño encontró el cuerpo sin vida de José colgando de un cuerda por su cuello, el cadáver se fotografió en el momento que agonizaba; el Ojo Federal es el único periódico dueño de los derechos de dicha fotografía y el único periódico que fue invitado al funeral.

