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Sorpresa

por Tily
jueves, 17 de enero del 2008 a las 21:36

Sorpresa

-¿Tenis? ¡Me encanta ese deporte!...-René, el protagonista de esta historia, infantilmente engaña  a un conocido compañero de la empresa publicitaria Smithson, Smithson & Gómez, él quiere pasar un tiempo con quién considera Demost popiular dud inde laburo. Por eso responde a cualquier proposición admirando su interlocutor y acepta jugar un partido de tenis en la tarde para liberar las tensiones acumuladas en los músculos de la espalda, en el cuello y en sus fofos muslos.

-¿A qué hora me pasas a buscar?...

-¿16:50? OK. Te voy a estar esperando cambiado. Hasta entonces, entonces, jajaja...-René se despide separándose el pantalón de su pierna, lo muestra mientras gira de un lado a otro y lo suelta rápidamente apenas es conciente del comportamiento adolescente. Tras escuchar el tono de ocupado del otro lado, cuelga meneando la cabeza, suspira vaciando su buche lleno y emocionado comienza a desvestirse dando aplausos a su desnudez, da vueltas mientras camina hacia el baño, entra encendiendo las dicroicas Velas, abre la canilla cromada y prende su radio acuática Transis-Tor; suenan los famosos acordes del último éxito compuesto por el cantante panameño Franckie Hugo. René como fanático desde el comienzo de la carrera musical, o sea desde que el solista formaba parte de Regordete (famoso grupo que en los años 80 obtuvo el record Giles por mayor cantidad de bombachas y calzones arrojados a un escenario musical) danza y desafina sus cuerdas vocales cual gato entona serenatas a una melancólica lluvia mientras se enjabona y enjuaga en reiteradas veces. Pasada media hora de su aseo personal se seca con su toalla doble acolchonadito de Desierto, se rocía con su perfume egipcio Kabul-Abdul-Salud eau de toillet y comienza con su ritual del vestir: se coloca unas calzas azules de Riky Sarcasmo muy funcionales para evitar el paspado de los glúteos, un pantaloncito blanco de Sergio Takkinardi, una chomba punto y cruz celeste de Laacosté, unas medias blancas con rombos verde ingles de Tom Jancs y unos zapatos deportivos bordo con suela de caucho Martín Fierro de Callme Puppie, su gorra de golf Devichenzo y su una raqueta doble encordado Big Willy. Con su vestimenta completa desfila hacia el living decorado con pinturas de atardeceres en la Reja de Cacho´s y amoblado al estilo Parifrans, se acomoda en su nuevo sillón Drunk D-ad de cuatro cuerpos hecho a mano por las tribus de Estocolmo, toma un vaso típico de las tiendas Uarjol y lo llena con sabroso Martirio. Mientras acaricia con una mano cada vez más ansiosa por el deporte a su perro Flafy (un caniche blanco peinado por W. Giardino.) con la otra toma su teléfono en delicado color manzana de Filips, marca varios números en su teclado vitreaux de digitech blue tooth y espera silbando la melodía de la música de llamada más bajada en los últimos tres meses: Metralleta.

-¡Hola mamá! ¿Cómo está la mujer más bonita de este mundo?....

-¿Todavía no cobraste? ¡Qué sinvergüenzas!...

-Decime...

-No mamá, todavía no apareció la mujer indicada...

-Salimos pero no funcionó. La muy descarada usaba un vestido negro con tul celeste de Mónica Cambembert y un sombrero azul con cintita roja de seda marca Cesar Mazetty...

-Imagínate; me puse como esquizo...

-Le dije que no estaba listo para una relación madura....

-Sí, mamá; ya sé que tengo 35 años....

-Ya sé, y yo también te quiero dar nieto, pero no por eso me voy a enlazar con alguien de tan mal gusto...

(Ringgggggg)  

-Bueno, ma, te dejo porqué me pasaron a buscar. Besitos....

-Yo también te quiero, que digo te quiero, yo te adoro... Adiosito.

René se levanta del cómodo asiento, corre hacia la cocina quitándose la gorra, toma el portero eléctrico Sanjo con altavoces balanceados aumentadores de emoción y exclama:

-¡Bienvenidos a la residencia de René!...

-No, no soy morrinsonista...

-Tampoco creo en la Puerta de la percepción...

-¡Ay sí!... ¡Igualmente mamarracho!

Cuelga enojado golpeando el tubo contra el habitáculo de números, arroja su gorra deportiva hacia su alfombra Mersa y camina hacia su bebida alcohólica mientras piensa: ¿Cómo tienen el tupé de insultarme? ¡Malditos morrinsonistas!... Hablando de Morrison, hoy en el tenis voy a tomar un colorcito, mañana voy a ser la envidia de la oficina... Jorge no viene más, ya se retraso 15 minutos.

-Flafy, a Jorge se le está haciendo tarde.

El can se tapa la cara con la pata y se recuesta en su cama para mascotas Peluches con vida.

-Sí, Flafy, da vergüenza... Me voy a preparar otro drink. ¿Queres un drink? ¡Qué digo, los perros no toman!

Ríe y se sirve lo más rápido que puede; insulta la lentitud del pico vertedor y luego estalla toda su furia de abstemia al enterarse que la botella se ha quedado sin contenido. Se rescata de su comportamiento Bukowskyano y bebe la pequeña cantidad de néctar servido para suavizar la situación. Pasan 15 minutos en su reloj Puddle Uatch y su cuerpo comienza a desesperarse por deporte mientras que su garganta pide a gritos más combustible del bueno. René abandona sus ambiciones tenisticas, se coloca su gorra de golf y se encamina a comprar más Martirio. Sale a la calle entonando nuevamente el tema Metralleta y saluda amistosamente a sus casuales vecinos mientras camina alegre gracias a su elevada proporción de alcohol en la sangre. Al entrar al supermercado Malayo-argentino se cruza con un muchacho vestido completamente de cumbia al cual mira de arriba hacia abajo pensando: No te podes vestir tan mal, mamarracho. Continúa su feliz-feliz trayecto hacia la sección de mareados, saluda simpáticamente al cajero y Francis Ho-Min-Go  le devuelve una sarcástica sonrisa, no presta mayor importancia siguiendo su tambaleante recorrido por las góndolas. Busca su bebida en vano pues su marca favorita se ha acabado, acechado por tal dilema decide consultar con su ser interior: su estomago le sugiere la posibilidad de ir a otro supermercado mientras que su cerebro y su garganta amenazan con movilizaciones en pensamientos y en cantos caribeños si no bebe cualquier botella. Como el canto es sagrado toma la botella de Martirio Azul, (una bebida hecha en la campiña Quiroga) y se encamina hacia la caja entonando la conocida melodía centroamericana.

-¿Cuánto es buen hombre?

-Sel Maltilio Azul: 4,50-Responde Francis recordando lo acontecido con el ultimo cliente  que compro ese producto.

-Acá tiene señor cajero-René entrega el dinero mostrando sus blancos dientes-, ni una moneda más ni una moneda menos... ¡Chaucito! 

Apura el regreso al hogar pues su mente percibe a la bebida con deliciosa sed mientras que su reseca garganta y su pensativa mente comienzan a tomar las cosas personalmente.

Llega a su edificio Torres de la estancia XIII, entra por el portón principal cuya cerradura de máxima seguridad Impenetrable Chaco impide al acoso de los amigos de lo ajeno, sube al ascensor Pent jous plis, saluda a la cámara de cable vía coaxil del Hermano mayor Sociedad Anónima y espera. Se abren las puertas del elevador dejando ver el pasillo con su magnifica alfombra de Pequinés corto cuya tonalidad es un rosa tan marino que aterra pisar con los zapatos que absorbieron la mugre que apesta la ciudad. -¡Movete de una vez que quiero chupar Martirio!-estalla su garganta. -¡No es para que te pongas así!-replica su ofendido estomago. Clarificada la tan absurda duda de si pisa o no pisa la alfombra coloca su pie izquierdo en el delicado pelambre y despierta los instintos de Flafy que se alerta por la presencia de su amo con un aluvión de ladridos y uno que otro rasguño a la puerta de cedro Aléjese.

-¡Sí, Flafy, papi llegó!

Apenas se abren las puertas del departamento el can salta a las faldas y René tras pegarle un manotazo acelera en dirección de la cocina donde tiempo atrás había abandonado a su vaso, lo abraza, se lo sirve bien cargado y lo bebe satisfactoriamente de un tirón. Toma la botella para servirse otro amnésico brebaje y piensa en el momento, bastante cercano de por si, en el cual tendrá que volver a repetir la misma operación, decide finalmente ahorrarse tal procedimiento y le mete unos apasionados besos de lengua directamente al pico. Los besos generalmente suelen sabernos exquisitos y uno nunca desea que se termine la humedad por lo tanto el líquido baja y baja hasta que sus pulmones le recuerdan la necesidad del aire para poder vivir, se desprende con un ahogado sonido a sopapa y exhala todo el dióxido de carbono de su cada vez más pesado cuerpo. Sobre la alfombra espera el can de coiffeur con el hambre de todo un día realizando toda hazaña posible para llamar la atención de su dueño que se encuentra sumergida en su nueva mascota de vidrio. El animalejo sufre un severo ataque de hambre y celos pegando un salto a la falda de su amo con tanta desgraciada suerte que le desprende la botella de la mano. Ésta cae en cámara lenta y se estrella contra el suelo volcando el bendito líquido. René observa su drink desparramado en su alfombra Pastos fresh azul y le despierta toda la rabia de su mente y principalmente la de su garganta que juntas comienzan a apoderarse del resto de su cuerpo. Sus ojos cual mira telescópica se posan en su mascota y bajo las órdenes del Sargento Laringe le arremete al perro un puntapié Rubenpaciano en el trasero. El envión de la majestuosa ejecución clava al can en el ángulo derecho de la ventana fleximetal de Metales Nahuel, rebota con la baranda Carlos García y finalmente cae al abismo. El talentoso pateador se desploma en su mesa de Truco Kitch  liberando un mar de lágrimas sobre su mantel Tuco. Llora y moquea, llora y moquea mientras observa el vaso que con anterioridad le fue tan útil en la contención de dulce elixir.

-¡No llores!-se escucha desde algún lado.

-¿Qué...¿Quién anda ahí?

-Yo. Acá abajo.

René mira en dirección a la procedencia de la voz y ahí está, en ese indicado lugar detectado por sus sentidos hay una criaturita azul de unos 25 centímetros de altura. Este duende lleva puesto un sombrerito blanco muy similar al gorro del escudo de esta ciudad, unos pantaloncitos inflados y unos zapatos al estilo Aladin  en color espuma, completa su look con unos gruesos anteojos negros en forma de margaritas. Esta personita se hallaba en el preciso lugar donde por culpa de su perro se había derramado el líquido.

-¿Qué rayos eres tú?

-Ustedes nos conocen como pitu ¿algo? Nosotros en realidad somos Reinas, ¡yo soy reina Filósofo!

-¡¿De dónde fantasías saliste?!

-Yo no soy ninguna fantasía. Somos tan reales como tú, siempre aparecemos cuando se mezclan ciertos elementos.

-¿Cuáles elementos?

-Es muy fácil, se necesitan: Martirio Azul, pelos de alfombras Pastos Fresh y los pelos de un caniche tratados con champú para perros Rivadero.

-¿Cómo es eso?

-La bebida reaccionó con las fibras de la alfombra y con el ADN del pelo radioactivo.

-¡Más despacio Einsenstein!

-Es muy difícil de explicar, es una lastima que no esté reina Científico.

-¿Por casualidad no trajiste alcohol bajo el brazo?

-No debes beber más.

-¡Eres una reina, tú qué sabes!

-Típico de los de tu clase, a través del menosprecio hacia los demás elevas tu autoestima que muy por el piso la sentís todas tus hipócritas mañanas.

-¿...?

-Vos en tu infancia tratabas al resto de tus compañeritos de homosexuales.

-¡Yo nunca usé el termino homosexual!

-Ese no, pero si trolo, maricón, morfeti, soplaquena, pa´atras, comilón, balinardi, tragasables, mascapito, lametroncos, etcétera, etcétera.

-Se lo merecían todos y cada uno.

-No, no se lo merecían, vos decís eso para observar la reacción de los demás frente a un homosexual.

-¿Para qué iba a hacer eso?

-Si en las demás personas veías una reacción de reprobación frente a la persona humillada tú no reconocerías tu homosexualidad, en cambio, si la reacción hubiese sido positiva dirías a los cuatro vientos tu gusto hacia las personas de tu mismo sexo.

-¡Yo no soy puto, tú lo eres!

-Ves a lo que me refiero. ¿Por qué seguís con esta farsa? ¿Por qué no te liberas al fin? Podes confiar en mí, yo no te juzgaré. Nadie te juzgará por lo que hagas o dejes de hacer con tu rabo.

-No sigas con esto y dame un trago.

-No tenes que beber para escapar, deja de escapar y enfrenta tu sexualidad de una vez... Pensalo mientras te cuento una historia que me sucedió.

-¿Tengo que escucharte?

-Sí, tenes que escucharme porqué te va a interesar, y estoy seguro que luego me vas agradecer.

-Si te escucho me das un trago.

-¡No! Porqué tú no vas a querer tomar más por el resto de tu vida.

-¡Ufa!

-Escucha esto: yo en el pasado también tuve un problema con la bebida. Fue por el año 1914, cuando todas las reinas habían salido a batallar en la sangrienta guerra fresca contra Azrael. Mi filosofía es la paz y me está prohibida la guerra, además en el chequeo de preenliste se me detecto una enfermedad llamada OAD, no sé que significa pero gracias a ese padecimiento no se me permitió la entrega del uniforme militar. En la comarca solo quedamos Papá reina, Reinito, Sam y Yo. En una ocasión estaba escribiendo unos poemas en la orilla del lago Virus, me inspiraba en los pájaros, los edificios roídos y las ranas, lamentablemente esta paz fue imprevistamente quebrada por Reinito que había decidido tomar un baño privado, él estaba desnudo y sumergido hasta la mitad del cuerpo realizando sus poses de heredero. Cuando intente acercarme para poder observarlo mejor, él se percató de mi presencia y comenzó a bailar de una forma demasiada rara, me llamaba con nombres seductores y realizaba todo tipo de vulgares galanteos. Yo al notar esta demostración liberalizada de sexo, negaba toda proposición con la mano y continuaba con mi fantástica poesía. Él al ver mi negación comenzó a calumniarme con toda clase de improperios relacionados a una simulación de mi sexualidad, epítetos, dicho sea de paso, sin la menor prueba. Tras no soportar más la situación me alejé con la cabeza gacha en dirección al alcohol que escondía detrás de los libros de Buchay. Entré en una desesperada depresión en la cual llegué a probar todo tipo de bebidas espirituosas hasta que un día la tragedia golpeo a mi puerta y caí en un coma profundo. Dicen que tomar anticongelante con el estomago vacío puede producir ciertos padecimientos.

-¿Y qué pasó?

-Después de 15 años de estar en cama.

-¿Cuántos años tenes?-interrumpe René.

-Las reinas nunca decimos nuestra edad. Cómo te decía: a los 15 años desperté del coma y en vez de recibir una fiesta por estar vivo, recibí una invitación a la casa de Papá reina para mantener una conversación privada con respecto a mi problema con la bebida. Cuando mi cuerpo estuvo preparado para caminar asistí a la casa del sabio hombre. Comimos paté du palom con salsa de trufas cosechadas en los fértiles campos de Gargamel, tomamos vino espumante aromatizado con frutos del bosque cosecha 1923 y de postre vainillas al coñac. Pasada la digestión y en medio de nuestros habanos ovalados, Papá me hizo notar mi terrible problema con el alcohol. Yo negaba todo con incrementada reacción, a lo que el viejo finiquitó con firme vehemencia, me tomó las muñecas obligándome a darle la espalda y apoyándolas sobre la mesa me dijo: Yo terminaré con vuestro problema de la bebida, ¡dejadme ver tu rabo de reina!, tomó mi pantaloncito pañolín y me lo retiro muy sensualmente... Desde ese momento no volví a beber nunca más, ahora cuando sufro algún ataque de ansiedad me pego una vueltita por lo de reina Entrenador y problema solucionado.

-¿Qué tiene que ver esta historia conmigo?

-Tiene mucho que ver: tú eres igual a mí.

-¡Claro qué no!

-¡Claro qué sí!

-¡Qué no!

-Qué sí y te lo puedo demostrar. Enséñame tu rabo de humano.

-¡Ni en pedo lo haría!

-¿No queres probar que estás equivocado?

-¡No lo voy a hacer y se terminó!

Una explosión se oye desde los tres estómagos de reina Filósofo y sus minúsculos músculos se marcan yuarsenegermente en su epidermis azul, los huesos crujen al agrandarse entre sus tensas articulaciones y la ropa estalla quedando solo un pequeño short blanco. El desarrollo instantáneo del cuerpo de Reina Filosofo alcanza la altura de 1 metro con 90 centímetros y la anchura de cualquier típica puerta de roble Porteño. La mutación color cielo agarra firmemente las muñecas de René obligándole a darle la espalda...

René despierta con honesta sonrisa, se podría decir que su rostro refleja el sueño en las mismísimas faldas de los Dioses, o de las Reinas. Sus comportamientos rutinarios son también más alegres, se baña de una forma delicadamente higiénica, se perfuma meticulosamente en recónditos lugares y se viste con seguridad calzándose unos jeans ajustados azules de Levio´s,  zapatos color caqui de Juan Pie y una camisa rosa de Che mea. Sale del edificio cantando la misma y reiterativa canción, saluda a sus vecinos como es de costumbre pero un tanto más entusiasmado y camina con la frente bien elevada en dirección a su puesto de trabajo. Llega a las lujosas torres de Catatonia construidas por el reconocido arquitecto Cesar Eisenmeyer y piensa platónicamente: Hoy a mis compañeros les voy a dar una buena sorpresa, ¡hoy me destapo! Sube al ascensor Levité cuya capacidad es de trece personas ascendiendo con una carga de veinte y en vez de preocuparse por el sobrepeso le entusiasma la proximidad tan cercana al perfume que durante tanto tiempo se censuro respirar. Observa a las personas con una desinhibición nunca antes sentida y es un muchacho en particular cuyo instinto de acariciar le provoca pensar: ¡Qué guapo! Éste es mío. René extiende sutilmente su brazo y pellizca suavemente el trasero del pobre empleado. Se abren las puertas, el muchacho baja empujando a las personas que bloquean su salida y desaparece en el cierre del ascensor. René continúa su trayecto recordando el momento previamente vivido: ¡Qué deliciosamente durito! Las puertas se abren nuevamente. ¡Éste es mi piso!, piensa y baja del ascensor moviendo rítmicamente sus caderas para traspasar entre la multitud.

-¿Cómo anda señor recepcionista?-saluda al hombre tras el escritorio de bienvenida.

-Bien, por suerte... ¿Vio ayer el partido?

-¿Cómo me lo voy a perder? Vi lo suficiente como para darme cuenta de la amargura de su equipo.

-¡Ja ja ja! Ustedes son amargos... Qué tenga un buen día.

-¡El mejor!-contesta René dándose vuelta como si estuviese desfilando las ultimas tendencias.

Continúa su trayecto, saluda muy animosamente a toda persona que se le cruza y llega a su oficina amueblada a mano por el mejor diseñador de la Red de oficinas, saluda a su secretario personal y le ordena que junte al personal para escuchar un discurso muy intimo.

El personal se reúne temiendo por sus puestos de trabajo ya que generalmente las reuniones son escasas y su finalidad es informar el descenso de los compañeros laborales, días atrás habían despedido a un guardia por quedarse dormido en sus labores. René se encuentra encerrado en su oficina, practica la pronunciación de palabras al azar, se clarifica la voz y mueve sus hombros hacia adelante y hacia atrás dándose motivación a soltar su gran secreto, finalmente se convence, abre la puerta, camina hacia el escritorio de su secretario, sube sobre éste (sobre el mueble no sobre el secretario.) y comienza su discurso.

-Antes que nada, buenos días a todos y gracias por estar aquí.

-Si no estoy acá me echan-es el murmullo más escuchado entre la audiencia.

Trata de no prestar atención a esta leve interrupción y dándose aun más valor continúa:

-Los reuní aquí para hacerles una importante declaración...

Las gotas de sudor empiezan a correr por el rostro de René, se desabotona los dos primeros botones de su camisa mostrando sin inhibiciones sus pelos pectorales y prosigue:

-Yo les quería decir que....  lo siento si alguna vez los discriminé en algún sentido, les pido mis más sinceras disculpas por haberlos disgregado de alguna forma frente a otras personas o en privado. Sé que en algún momento de mi vida ofendí a alguna persona por su raza, nacionalidad, religión, orientación sexual o de la forma que fuere; sé que lo hecho, hecho está y las culpas no se me irán por esta disculpa ni nada por el estilo. Yo sólo quiero conseguir una segunda oportunidad de ustedes, me equivoqué y lo reconozco, quiero cambiar y ustedes me ayudaran a cambiar; ya no quiero tener más miedo, y quiero conocerlos y que ustedes me conozcan como realmente soy y no como simulo ser. Siempre simulé, hoy dejaré de hacerlo, no lo volverán a ver nunca más, voy a tratar de no necesitar disimular para conseguir la codiciada aceptación. Yo soy así, te puede gustar o no, pero a partir de la revelación que sufrí ayer no se me volverá a llamar hipócrita. Voy a ir de frente y mostraré mis temores, como así también las cosas que me generan satisfacción. Mientras yo consiga satisfacción sin dañar o molestar a otro ser, ¿por qué debo ser cuestionado? Yo de ahora en más respetaré a todo ser por cómo es y no por cómo temo que sea; y exigiré lo mismo de mis semejantes. Yo, René Mercurio, soy una buena persona a pesar... ¡No, a pesar no!, soy una buena persona porque soy un ser humano sin importar que sea caucásico, argentino y homosexual... ¡Sorpresa!

La gente comienza a comentar cosas y aquí van algunas de ellas:

-¿Dónde está la noticia?

-Sorpresa para vos, nosotros lo sabíamos de hace rato. ¿No Carlos qué lo sabíamos?

-El informe se lo dejé en el escritorio.

-¡Música!-se materializa reina Filósofo con un equipo de karaoke wi-fi y sonido envolvente de 17x5 marca Ahí va que rocía toda la atmósfera con el poderoso merengue de Franckie Hugo.

Los empleados de a uno empiezan a soltar las tensiones hasta que todos bailan y beben las bebidas proporcionadas por Martirio Azul siendo felices hasta la finalización de la jornada laboral, momento en el cual reina Filósofo se identifica como el cabo Reina y esposa a nuestro personaje para poder llevarlo a la seccional local a que sufra los interrogatorios y suelte los nombres de, como llaman en el cuartel, más desviados.

 

Metralleta 

(Franckie Hugo)

 

Nena eres una metralleta

con esa pollera y ese par de panderetas,

mueve con ritmo ese percutor,

quiero comprobar si tu bala tiene ton,

dispara certero hacia mi corazón

y enciende el fuego de mi cañón.

Es candente el humo que observo

por mi extensa mira del sabor,

vamos todos a salir de caza

y declarémonos la guerra del amor,

tengo una pistola  y dos granadas,

tú con esa deliciosa metralleta

la batalla ya tienes ganada.

Me-tra-lle-ta, me-tra-lle-ta.

Vamos a bailar la danza de la metralleta,

el que no la gana la empata y el que pierde también gana.

Me-tra-lle-ta, me-tra-lle-ta.

Vamos a bailar la danza de la metralleta.

Es una batalla nuestra cama, nuestro sofá y la almohada

Mueve despacio tus caderas nena.

Bailando la danza de la metralleta.

Dispara con precisión a mi corazón.

Yo también deseo comer tu galleta.

Baila, baila metralleta, baila, baila metralleta,

Baila, baila metralleta y planta, planta la palmera.

El otro yo

por Tily
miércoles, 16 de enero del 2008 a las 01:01

El otro yo

  

Enrique Vikram se encuentra en la intersección de las calles José M. Chatruc y A. Bastia de la ciudad céntrica; él espera que lleguen su parejita de clientes para poder mostrar su 2 ambientes de categoría, apto profesional, muy bajas expensas(De costos razonables.), contrafrente (Vista al pulmón de la manzana[Donde dan todos los edificios, y no me refiero a la calle] .), luminosidad de 8 puntos (Más o menos.), con cocina americana (Está muy de moda en América.), baño completo con cerámicas importadas de un país extranjero, pisos de parquet flotante y las paredes huecas están pintadas al látex beige monocromático; aparentemente todo en perfecto estado de conservación y sin vencimiento aproximado. El metraje es sólo demostrativo y las medidas reales saldrán de la escritura pública que sólo bajo reserva (Un mil [1000] pesos [$]) se podrá fotocopiar para los interesados. Son las 18:15 de una tarde aparentemente pacifica y como es normal en nuestro protagonista, él se  pasa el tiempo conversando con su Otro Yo. Criado bajo una severa cultura (Teve.) se encontró con la necesidad de inventarse un amiguito. Seamos espectadores del exquisito debate que se está manteniendo en este momento.

¡Qué trabajito te elegiste!

Ni que lo digas... Todavía recuerdo cuando el viejo me dijo:(Sonido de disco de vinilo.)-Hijo eres una persona mayor que acaba de dejar los pantaloncitos cortos, así que es tiempo que te ganes tu propia mesada. Hoy estuve hablando con un compañero de la colimba y te conseguí un puestito en una inmobiliaria.

¿Una inmobiliaria?

-En una inmobiliaria venderás casas, departamentos, oficinas y todo lo que se te pueda ocurrir.

¿Revistas de dibujitos?

-Revistas no, pero puedes vender todo lo demás. Un vendedor de casas puede venderle un iglú a un angloparlante.

Me parece bien papá, tengo 26 años y encontrarle iglús a la gente parece ser una forma agradable de ganar un salario. Enrique Vikram, vendedor de casas, suena bastante bien.

¡Qué pedazo de imbécil! Podrías estar trabajando en la bolsa vendiendo acciones de  Aciesta. Pero no, el señorito está acá, en la calle de un Prócer que no conoce, esperando a unos idiotas que si vienen seguro que no van a comprar, pero que de todas formas los tenes que esperar. ¡Esperar, siempre tenes que esperar! Vos no sos un vendedor de casas, vos sos un esperador de gente.

¡Es cierto, soy un maldito esperador de gente!

Ai dont  uana uait in vein for yor lov beib. Ai don't uana uait in vein for yor lov beib.

¡No cantes!

¡Uh! Eres un milico al estilo militar, con sombrerito y todo... ¡Bah! Al menos me puedo divertir viendo a la gente pasar.

Hace lo que quieras, pero no cantes.

Míralo a ese tipo que pedazo de morfetty qué es, y encima el muy descarado está vestido de tenis.

Pedazo parece ser lo que anda buscando. ¿Qué miras Freddie? Ni lo pienses, a mí me gustan las minuzas.

Hablando de minitas, observa esos balones.

¡Uuyuyui nena! ¿No queres que hagamos una partuza? Vos pones los globos, yo pongo el pito y le damos toda la noche a la matraca.

¡Sí nena, contonea ese trasero! Con esta imagen tenes material para la noche, ¿no?

¡Basta, estoy trabajando! Tengo que concentrarme y recordar el speach: es un departamento de categoría, cuenta con un ascensor, bajas expensas, es muy luminoso y todo lo demás, ¡venga el efectivo!

¡Miralo al viejo de mierda la mina que tiene!

¿No es la condesa esa?

Parece, ¿no?...

¡Basta pelotudo! Déjame concentrar, no debo mirar a la gente, debo mirar a los autos, tengo que recordar el speach, autos sí, gente no...

¡Poncho!- Enrique se autoflagela el brazo izquierdo tras ver pasar un auto Escarabajo.

-¡Auu!-se lamenta en voz alta y continúa pensando: ¡No me pegues!

A no llorar... ¡Mirá una camioneta!

¡Qué linda, parece ser de correo!

Definitivamente a ese laburo te tendrías que haber dedicado, miras mucha gente, manejas una camioneta, tomas mate, tenes el compartimiento de atrás como bulo, miras gente.

¿No te pueden pagar por mirar gente?

¡Claro qué sí! Imagínate esta situación: tenes que entregar una carta, golpeas una puerta y escuchas de adentro la voz de una mujer.

Continúa.

Haceme musiquita.

An jirs tu iu misis Robinson.Jisos lovs iu mordan iu uil cnou. ou, ou, ou.

Me gusta.

¡Seguí contando!

Oís: ¡Está abierta! Entras en una casa cuyas paredes están repletas de espejos y de retratos viejos al estilo mujica, frente a ti hay una enorme escalera que dobla en el primer piso, la subes, recorres un largo pasillo alfombrado y lleno de puertas, las abres y las inspeccionas una tras otra sin encontrar vida humana hasta que abrís la ultima de tu mano derecha y... ¡Sorpresa!, hay una mujer despampanante acostada en una cama tamaño extragrande del estilo Enrique Pinti VII.

¿Está buena?

Es una Enrique Pinti VII ¡claro que está buena!

¿La mina también?

La cama, ¿qué mina?

Y la mina ¿está buena?

¿Si está buena?... ¡Puff! La mina está estupenda, y no solo eso, la señorita está completamente ¡DESNUDA!

¿Desnuda?

¡No! Dije: ¡DESNUDA!

¡DESNUDA! Y ¿qué pasa?

Suavemente te susurra: ven muchacho de las noticias lejanas, deja la carta en la mesita de luz y ponte cómodo.

Se pone bueno, se pone bueno.

Te acercas a lo galán de cine, apoyas suavemente el sobre en la mesa y con firmeza te das vuelta, la miras sensualmente y caminas hacia la camioneta a tomar un descanso. Qué fotograma, ¿no?

Tremendo fotograma... ¡Mirá, la camioneta se detuvo frente a mí!

Era obvio, seguro que ahora te dice: amigo eres nuestra última esperanza, debes entregarle esta carta al Triunvirato antes que sea demasiado tarde.

¿Demasiado tarde para qu...¡Basta! Me tengo que concentrar en el trabajo. Te lo digo por última vez, si seguís boludeando me largo.

El cartero se baja del vehículo, camina en dirección a Enrique murmurando vaya uno a saber qué, se detiene y pregunta.

-¿Usted es Enrique Vikram?

¡Viste!, ¿qué te dije? Tú solo puedes solucionar la necesidad del Triunvi.

-Sí, ese soy yo, el único e inigualable Enrique Vikram a la orden de su majestad.

El mailer sonríe marquetineramente, se balancea hacia atrás y le aplica un espectacular puñetazo a la mandíbula.

-¡Uy, para flaco, yo soy un pacifista verde!-de esta forma se defiende mientras escupe los pedazos de molares que en su boca bailan la danza del más débil.

-Disculpe, yo sólo hago mi trabajo... ¿Me firma acá?-le entrega la planilla con su respectiva lapicera.

¡Aclárale!

-¿Hace falta que la aclare?

-No con la firma es suficiente. Confié sus cartas a nuestros servicios. Que tenga un buen día-el cartero se da media vuelta y nuevamente entona su molesto murmullo, camina rápido con los talones pegados y los pies abiertos, se detiene y sube a la camioneta.

-Gracias, igualmente.

Buen tipo el cartero ¿no?

Me dio la impresión de ser un tipo del carajo. Estuve a punto de preguntarle si quería jugar conmigo a los vicios.

¡Video juegos!, ¿por qué no vas jugar unos fichines?

¡Estoy trabajando, no me jodas más!... Hablando de trabajo. ¿Qué hora es?

¿Qué me preguntas? Fíjate vos.

Mira su reloj de procedencia orienterioplatense y las manecillas marcan las 18:28. Se manosea la cara para evitar el dolor y realiza su pose de madurez apoyado contra el bronce de la esquina. Su gesto no es suficiente pues al rato se infantiliza y nuevamente vuelve a su mundo de fantasía.

Estos hijos de puta no vinieron, tenían que estar 18:30 y no llegan. Me canse, me voy al carajo.

¡Yupi, vamos a los videos!

¡No, me voy a casa!

¡Uh, que mal!... Che, qué buen puñetazo te aplico ¿no? Al mejor estilo Nicolino.

No te hagas el cómico a vos también te pegó.

A mí no me duele, lero, lero.

¡Basta!... Ahí viene el bondi, así que yo levantaré mi mano y el colectivo se detendrá por arte de magia, subiré y me dirigiré al chofer pidiendo el valor del pasaje, ¿podré hacer todo eso sin que me molestes?

¡Ja ja! Claro que puedes y también puedes dejar de molestarme con tu cultura de ermitaño...

¿Qué te acabo de decir? No me jodas más.

-Buenas tardes, el valor del... ¡qué digo!

 80 centavos por favor.

-80 centavos por favor.

El valor del pasaje ibas a decir, vos si que te humillas solito. Suerte que me tenes a mí y mi grandilocuente ayuda.

Un error lo puede tener cualquiera... ¿Creo haberte dicho qué no me jodas más?

Me lo dijiste en algún momento pasado.

Y entonces, ¿acaso queres qué me suicide?

¡Noo! No creo que sea buena idea.

Entonces no me molestes más por el resto del viaje.

¿Viste esa casa? Mirá si vendemos una de esas. ¡Qué pedazo de comisión, boludo!

La verdad que sí. Tendría muchas muje... ¡Basta, no me hables más!

¡Buuh loco, cómo podemos ser la misma persona!... No me importa, no te necesito, voy a cantar para pasar el tiempo.

Aim siiiinnngin in de booonnnnndi.

¡Pelotudo, canta más bajo que quiero dormir!

Aim siiiinnngin in de booonnnnndi. Uat a gloooorios filing. Aim jaaapi eguen.

Mirá que linda mina acaba de subir a este colectivo. ¡Sólo viste ropa interior! Este debe de ser un barrio carenciado, la pobre no tienen dinero para ponerse nada arriba... ¿A mí?, ¿me estas hablando a mí?... no veo a nadie en este colectivo, así que me estas hablando a mí... ¿Qué? ¿Qué tú me deseas?... ¡Ehhh, adónde se fue!... ¡Boludo, despertate y mirá! ¡Es Uolverin, Uolverin en el mismo colectivo que yo! No sé tú, pero yo voy a pedirle un autógrafo. Señor Uolverin, ¿me firma acá?...No, no hace falta que lo aclares, con la firma es suficiente... ¡No, para loco, qué haces con tus garras! ¡Esa es mi ropa!...¿Por qué haces tiritas con mi pantalón y mis zapatillas. ¡Uol, detente por favor!...

¡Che pelotudo, despertate que me acaban de afanar!

¿Qué?... ¿Qué pasa?

Me robaron, y encima estoy en el medio de la nada.

¡Seguro fue Uolverin, de ahora en más no vuelvas a leer el Punto G!

¡Qué G, ni G, seguro fue el hijo de puta del colectivero!... ¿Dónde carajo estoy? Mejor voy para allá, creo que hay un cartel.

¡Sí, es un cartel!

BIENVENIDO A CIUDAD OCULTA. WELCOME TO HIDDEN CITY.

Mejor me largo, en este lugar te matan por chelines.

¿Qué sabes vos?

Esta no es ninguna zona turística, si quiero vivir correr debo hacer

Mirá las casitas, están buenas ¿no?

No hables, no ves que estoy escapando de una muerte segura.

-Excuse us, we are looking Hidden City. You know where is?-Preguntan dos ciudadanos sin pasaporte, parecen de algún país de arriba.

Éstos siempre andan calzados, mejor correr a preguntar.

¡Qué lindos zapatos!

¡Cállate! Estoy desafiando al peligro, no puedo pensar en otra cos más que en salvar mi vida.

Enrique comienza a subir y bajar sus piecitos a una velocidad fangiana, unos cien metros después de la desaparición de los turistas le afloja la patita al acelerador, se relaja y continúa con su debate interno.

¡Wow eso estuvo cerca! ¿Cómo safe de esa?

No me parecían malas personas, eran rubios.

Tú no sabes nada de los rufianes... 
 
-¡Che maquinola, no queres unos pesos para el vino!-interrumpen dos muchachos que habitan los exclusivos Solares del Apache, oyentes de la música popular y lectores asiduos del diario financiero.

-¡Para hermano, me acaban de robar!-esto es lo que contesta mientras se pregunta pasa sus adentros: ¿Dónde está el yeriff cuando uno lo necesita?

¡Debe estar en un duelo contra algún maleante de ganado!

Te voy a pedir por favor que te calles, ha llegado la hora de salir cagando.

En un instante de distracción de los supuestos malhechores, Enrique sale disparando patadas al aire por el descenso de la calle, los dos muchachos se miran desafiantes, afirman con la cabeza y corren de la misma forma tras él.

Tan, tara tan, tara tan, tara tan, tara tantan (Música de correrías locas.)

Dont stopmi nau ai jav e gud taim .....

¡Cállate! No es tiempo de cantar, me están siguiendo para matarme, si cantas me quitas el aire y no puedo correr.

-¡No corras que es peor!-trata de convencer uno de los perseguidores.

-¡Ja ja ja!-cómo el chiste-¡Ja ja ja ja!

¡Pelotudo no te rías!

Te vas a tener que detener para que me pueda reír como yo quiero.

No podes ser más imbécil.

Los muchachos alcanzan a Enrique y uno de ellos apoyándole la mano en el hombro le dice:

-Ahora tú la tienes-ríe a carcajadas y se cruza los brazos a la altura de la barriga, su amigo lo acompaña en el jolgorio.

Tener ¿qué? ¿De qué están hablando estos tipos?

No tengo la menor idea, seguro que están drogados, por las dudas voy a decir algo antes que se ofendan y me maten a golpes de puño.

-¿Tengo qué? 

 -Es chiste. ¿Por qué corres vos?

¡Eso, por qué corres!

¡Estos tipos son chorros! ¿No te das cuenta?

-¿Ustedes son delincuentes?

¡Pelotudo, no vuelvas a hablar!

-No te persigas, no te. Acá somos todos amigos, entre nosotros no se aceptan los delincuentes. Toma, acá tenes unos pesos para el vino.

Uno de los amistosos muchachos toma el capital de sus bolsillos, se lo entrega caritativamente y ambos desfiguran sus rostros al de mártir de estampita, se despiden amablemente y se marchan saltando como niñas-Abuelito dime tú.

¡Viste boludo que los tipos eran buena gente, y vos querías seguir corriendo. Suerte que me tenes a mí que te consigo mosqueta.

No ves que tienen cara de pocos amigos, tal vez éstos sean buena gente cómo vos decís, pero la mayoría de las personas que vive acá se mantienen por lo ajeno.

Y vos con tu cara tendrías que vivir de limosnas. Deja de decir bulodeces y anda a enfrente que hay un supermercado, quiero algo para tomar.

Agitado por el cruce a los piques Enrique entra al establecimiento de venta de comestibles "Malayo-argentino". Relajado en su caja Francis observa las fachas de su nuevo cliente y siente un temor que contractura todo su oriental cuerpo.

-Akila ayudal, éste afanal.

-Hola señor-saluda Enrique mostrando su palma derecha.

-¡No tenel plata, no me lobes, sel empleado, castígal si quieles, pelo no lobal!

-Tranquilo corean, sólo quiero comprar algo.

-¡¿Qué colean?! Yo sel malayo, ¿acaso no sabel leel? Afuela decil Malayo-algentino, yo sel malayo, tú sel algentino, yo vendel, tú complal.

¿Cómo sabe si sos argentino?

-¿Cómo sabes si soy argentino?

-Complal e ¡ilte!

Este me parece que es chino.

No me importa, anda para allá que están los jugos de soja.

Pero voy a comprar de naranja.

Compra lo que gustes con tal que luego vayas adonde se encuentran las revistas. Quiero una revista para educar el alma.

Nuestro amigo agarra el jugo 90% agua, 9% colorante y 1% de soja y naranja, y camina a la sección solteras donde se encuentran las revistas de moda, new age y tardes de adorno. Observa atentamente los atractivos titulares de las impresiones y es uno en particular el que llama su atención: OVNI EN REY MERLO 

¡Compra  esa, la del onvi!

Tomaré la que quieras y rajaré rápido de acá. El tipo de la caja está acariciando un casete de video y me parece muy sospechoso.

¡Parece que le está hablando!

Me esta dando mucho miedo, voy a tirar las cosas a la mierda y correré a la salida.

¡No seas cobarde! Yo quiero el jugo y la revista, ¡COMPRALOS!

Ok, pero si me llega a pasar algo será tu culpa.

Enrique se acerca con sumo cuidado a la caja, Francis al notar la presencia de su cliente señala al cielo pronunciando palabras indescifrables, (Indescifrables para el ignorante que relata la historia.) guarda el vídeo con religiosa delicadeza por debajo del mostrador y con desinterés dice:

-Sel 4,50 y va incluido jugo.

¡Brujo, cómo sabe cuánto es si todavía no le mostraste los productos! Ese casete seguro que tiene poderes curativos.

Yo creo que es un asesino que mata con el casete y que ese no es su verdadero rostro, debe tener una mascara.

Si tiene una mascara ¿por qué no se la quitas?

¡Ni en pedo! Me voy a hacer el boludo y no haré nada raro.

Enrique deposita el dinero en el mostrador, toma una bolsa plástica y guarda en ella su consumismo religiosamente; mientras espera el ticket su curiosidad es más que su temor y observa disimuladamente la supuesta mascara buscando algún defecto.

-$0,00 su vuelto, no leglesal jamás, ¿sí?

-¡No!, no volveré nunca más señor.

Creo que le vi la costura.

¡Cállate!, sólo me voy a dedicar a caminar, todavía hay muchas cuadras hasta llegar casa.

Ai uaquin, ai uaquin, ai uaquin for de strit.

Por última vez ano ¡cállate!... ¿Qué carajo es esa luz?

Es un onvi.

Es una luz impresionante, cada vez está más cerca ¡No puedo ver!

Es un onvi... ¡Ja ja ja, que buen chiste!: No corras que es peor...

"Rosa, rosa, tan maravillo... ¡LA PUTA ME QUEDE SIN FRENOS!", estas palabras escucharon los testigos que presenciaron el incidente de la brillante luz.

Uuuuuuuiiiiiiiiiuuuuuuuuuuuuuiiiiiiiiiiiiiiuuuuuuuuuuuuiiiiiiiiiiiiiuuuuuuuuuuuuuuiiiiiii (Aunque les parezca mentira este es el sonido de una ambulancia.)

-¡Oh, por Jim, este tipo está muerto!-grita una espectadora de la escena.

-No, no lo está. ¡Cacho, tráeme el resucitador!-ordena el mandamás de la ambulancia.

-Se está cargando-contesta su lacayo.

-¿Cómo qué se está cargando?

-Sin energía no funciona.

-¡Pelotudo, ayer te dije bien claro que lo cargues!

-Ya sé lo que me dijiste pero no lo hice.

-¡Y ahora qué hacemos, retardado!

-Nos miramos las caras hasta que las personas pierdan la memoria y nos dejen.

-¿...? Tráeme los cables de la batería.

-¡¿La de la ambulancia?!

-¡No boludo, la del músico, CLARO QUÉ LA DE LA AMBULANCIA!

 

Un desierto silencioso se abre frente a nuestros ojos:

-Gey iu coutmi in e coma, an ai dont zink ai uanna ever com bac tu dis... uorl aguen.-canta la materialización en arena del pensamiento con las características de Enrique cuando era niño.

-Ni estando muerto te vas a callar-replica la materialización de arena con el aspecto actual.

-Hola Enrique, ¿cómo estas?-interrumpe una materialización con similares detalles a los de Petrov Vodka, El cosaco cooperativo. Un superhéroe soviético protagonista del único comic que se vendió masivamente en América (101 copias) Una copia fue leída por Enrique de pequeño, lamentablemente para él no la recuerda. 

-Creo... me duele... que bien... la cabeza.

-No hablen los dos juntos, pues no puedo entenderlos

-¿Éste quién es?

-Yo soy Víctor.

-¿No tenes algo para el marulo?

-Ya se te va a ir el dolor..., de hecho no puede haber dolor, lo que tú tienes es sólo una acto reflejo, en este lugar no existe el sufrimiento corporal.

-Este tipo te esta llamando mentiroso.

-¡Cállate vos! Y vos aclárame dónde estoy. 

-Estás en tu cabeza, perdón, estamos todos en tu cabeza. Este es tu inconsciente, tu conciente yace en un charco de sangre en al medio de la calle.

-¡Qué mentiroso es este tipo!

-Yo no miento..., bueno, al menos no les puedo mentir a ustedes. Yo soy parte de ustedes, a mí me crearon para evitar el constante conflicto que viven diariamente, mi trabajo es arbitrar imparcialmente en la batalla que se desarrolla entre su Yo y su Súper Yo.

-¿De qué está hablando este sujeto?

-No tengo la menor idea.

-Les voy a explicar: tú vendrías a ser Yo.

-Yo no soy vos.

-Déjame terminar, lindo..., él vendría a ser Súper Yo.

-¡Vamos carajo, soy Súper Yo al servicio de los desamparados!

-Vos tampoco me interrumpas. En todo ser el Yo y el Súper Yo están en un perfecto equilibrio, cómo un subibaja...

-Ese juego me gusta.

-Mi trabajo es ser el punto de apoyo de dicho subibaja..., por ahora ¿vamos bien?

-¿Estamos llegando a algún lado?

-Miau-interrumpe la materialización de un gato atigrado.

-¿Qué es Ello?

-Se dice qué es aquello, ¡ignorante!

-Es un gato, pero no nos distraigamos con el animal, sigamos con lo nuestro: el caos entre ustedes va a llevar a la destrucción del equilibrio, si esto pasa los dos caerán en el abismo de la irrealidad, así que si no queremos terminar todos en un Cu-cu tendremos que sostener ambos extremos del subibaja con dos puntos de apoyos independientes.

-Cu-cu.

-Miau-miau

-Pero no seria un subibaja.

-Eso no lo sabremos hasta probarlo.

-¡Vas a experimentar conmigo!

-¡Con nosotros!

-¡Miau!

-Yo también me estoy jugando el pellejo o te olvidas que yo me tengo que separar para generar dos soportes. Es la única solución posible..., aparte no les tengo que consultar nada a ustedes, la decisión está tomada, ¿ven esa escalera?

-Una escalera que va...

-¡Va al cielo!

-Exacto. Subiré por aquella escalera con el gato y cuando hayamos desaparecido romperé el equilibrio entre ustedes dos, me amitosidaré con el minino y generaremos los apoyos para los nuevos equilibrios.

-¡Pobre minino!

 Muchachos, es tiempo de la despedida, adío.

-Miau.

-¡Qué tipo delirante!

-Yo le creo, tiene un no sé qué místico y el gato me simpatiza, mirá como mueve la colita.

-Vos tenes tanta hambre como ese cha... ¡Maldición!..., ¿Qué me está pasandoooo...

 Deres e leidi jus yure, ol dat gliters is gould, and yis baing e stervuey tu geven

 

 

Música

 

Waiting in vain

Bob Marley

Mrs. Robinson

Simon and Garfunkel

Don´t Stop Me Now

Freddie Mercury

I´am Walking In The Street

Win S. Ton Churchil

I´am Singing In The Bondi

Win S. Ton Churchil

Ambulancia

E.R.

Coma

Rose/Slash

Stairway  To Heaven

Page/Plant

 

Recorded by La memoria

Engineered by la imaginación

Mixed with Vodka &  Mate.

Estanislao Esmirnoff  Soundtrack

Algo le sale bien

por Tily
viernes, 11 de enero del 2008 a las 00:08
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Algo le sale bien

 

¡Nada me sale bien en esta vida! Grita y se da vuelta en dirección a su dormitorio rosa. Frente a su cama de cojines con forma de corazón se levanta la blusa blanca de la presión del cinturón de hebillas encastrables y desprende uno a uno los botones que simulan nácar mostrando la caída de su durazno seno, como el sostén es de adorno ambos se sostienen por gravedad propia, lo oscuro de sus duros pezones se balancea con la resignada respiración. Roberto sostiene su mirada flameante por la conversación entablada durante la cena de mariscos. Elena tironea firmemente y con un certero golpe a la hebilla suelta sedosamente el cinturón de las tiras de su pollera ajustada mientras piensa que es ella quién tiene razón. Él olvidó momentáneamente quién tenía razón al ver la pollera gris deslizarse por sus levantados y apretados cantos. Ella se encuentra en ropa interior mientras desea mojarse y olvidarse de todo el asunto. Se desnuda y a él le tiemblan las piernas por sostener firme su estúpido orgullo. Se lleva la mano a la estaca y acomoda su erecta carpa. Ella nota este comportamiento y se acuesta en la cama. Él es un perfeccionista y a su estaca no la suelta, su mano asciende y desciende al verla separarse los labios y buscar la semilla de su cereza entre las piernas. Un torbellino primario deshace a la carpa y su mano sujeta la erguida y desnuda estaca. Ella se moja. Él también, a la distancia.

 

Lotería

por Tily
miércoles, 09 de enero del 2008 a las 00:05
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Lotería

 

Las luces de la tarde le muestran como su amante le tironea con los dientes el labio plástico de su imagen, como le sujeta el seno a través de su corpiño de encaje favorito y comienza a excitarse; la imagen de ella misma tomando unas vacaciones de la monotonía sexual de su marido lubrica su bombacha de ocasiones especiales, y se toca. El premonitorio golpe de la puerta al abrirse interrumpe su ascenso y es testigo de cómo su marido dispara a la cabeza de su socio y al medio de sus propias tetas. Toma su teléfono, disca y cancela con Carlos el encuentro de las 18:00.

Entra en el despacho de su abogado y éste abre una botella de vino para festejar la obtención del 50% de los bienes de su marido, ella ríe hasta el traspaso del hacha por la puerta de cedro del despacho del letrado. A través del boquete tallado se asoma su esposo, introduce su mano y abre la puerta, entra y tras el ataque de suplicio del cobarde abogado le asesta un tajo de frente hasta mentón. Ella ve como su propio cuerpo es desmembrado y colocado en una bolsa plástica. Toma su teléfono, marca y cancela el vínculo con su abogado.

Se ve a ella en su taller de literatura leyendo un poema. Ahí su esposo no entra. Se siente segura y escribe:

 

Mi esposo es un hijo de puta,

de la más puta es hijo mi esposo.

Él me tiene atada por sus bolas

y escupo cizaña al lamer sus arrugadas.

Sé lo que va a pasar mañana

sin embargo no tengo salida más que la lotería.

 

El temor de Jorgito

por Tily
martes, 08 de enero del 2008 a las 04:02
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El temor de Jorgito

Ese ser oscuro detuvo por uno breve lapso los rayos catódicos que penetraban mis retinas. Ese instante de agudeza despertó de su invierno a mi real bestia, reprogramando los sentidos y afinando las frecuencias para poder identificar la precisa ubicación de aquel intruso. Lo pude oír a unos pocos metros, estaba ahí, bastante cerca mío, produciendo un reiterado tintineo con sus dientes, o lo que parecían ser dientes. Los fotones estupidizantes levemente iluminaban mi ambiente y aquello no reflejaba absolutamente nada, de hecho parecía absorber todos los haces de luz. De un momento a otro, la intensidad de un rayo de luz me obligó a cerrar los ojos; cuando me pude acostumbrar a esa luminaria noté que ese ser realizó un movimiento similar a una mueca que soltaba una siniestra risa. Esa mueca reflejaba el chiste mas atemorizante de mi corta existencia-nunca se es lo suficientemente viejo para morir y mas cuando uno ese mismo día cumple 32 años- El muy hijo de puta se estaba riendo en mi rostro de gallina, soberbia flacidez peniana producía ese ser insignificante riéndose en mi cara y en mi propio territorio. A la pregunta: ¿Dónde se encuentra mi cromático cañón cuando uno lo necesita?, surgió la inmediata respuesta: ¡Un momento, si todos los días a las 2100 horas limpio mi Betty Bop mientras miro "Libertad es un caño humeante"! Mi rocinante con mira láser Bull Eye se debe encontrar cargada bajo el almohadón de mi sofá. Afirmativamente ahí se encontraba. Ese ser permanecía estático con su estúpida mueca, así que justo cuando esa cosa terminaba de activar el interruptor de la luz, con un disparo yo le apague su vida. Inmediatamente después vi a mis amigos de "Sudaka go home association" gritando: ¡Feliz cumple...¡Pum! Mientras tanto, yo gritaba desconsolado mientras observaba desparramada por el piso la partida dentadura postiza de mi abuela Bárbara. 

¿EL CARTERO LLAMA UNA VEZ Y SE VA?

por Tily
domingo, 06 de enero del 2008 a las 00:29

¿EL CARTERO LLAMA UNA VEZ Y SE VA?

 

YABI 1243

CODIGO POSTAL 90210

CIUDAD: Céntrica

PAIS: Local

Queridos lectores:

 

Nos encontramos en el departamento de nuestro nuevo protagonista. Ismael es su nombre y trabaja de cartero para una empresa privatizada, con lo que gana, además de alimentar a su potus, vive al limite y paga su media beca en la universidad nacional de Fontanarrosa para la carrera de licenciatura en la contada de sueños (Vacantes laborales a raudales). En este momento estudia desde su cama, pero no se preocupen en algunos minutos despertará. Vengan por aquí, entremos por la ventana. Acá pueden observar a Ismael izando su bandera, fíjense en la sonrisa de su rostro, recuérdenla, tal vez no lo vuelvan a ver sonreír en otro lugar que no sea su trabajo. Prendamos la radio así se despierta.

Eso era Wake me up before you go go por el extraordinario grupo Wham.-Se escucha por los parlantes de la radio al imbécil del locutor.

-¿Quién carajo prendió la radio?-se levanta de golpe Ismael y continúa pensando-Ahora no podré retomar el sueño, lo peor es que me estaba divirtiendo y ya me olvide de que se trataba- frota sus ojos y se dirige hacia donde se encuentra su hermosa planta.

-Hola McConia. ¡Qué bonita estás hoy!, tú eres un sueño hecho realidad. ¿Tenes hambre?... Ya te traigo tu guiso.

Ismael se dirige hacia la heladera, la abre con la mirada al piso y toma el resto de guiso que sobró de ayer (Siempre prepara comida para dos, es costumbre, ya sabrán por qué). Regresa con la olla y le echa dos cucharadas a la tierra, la acaricia y va al baño. Durante la ducha se enjabona manteniendo miradas pasadas, se seca y se viste con el uniforme de trabajo mostrando la misma melancólica mirada. Colocándose el corbatín lo sorprende el llamado del teléfono, Ismael se queda petrificado mirando el aparato.

Después del cuarto timbrazo, niega con la cabeza y camina a atender. Del otro lado su jefe le explica:

-Ismael, antes de venir a buscar las encomiendas debes pasar por el supermercado Malayo-argentino, ahí te va a estar esperando... Esperame que me fijo. Su nombre es Francis, él te va a dar un paquete y  las órdenes de entrega.

Ismael apura su vestida con responsabilidad, toma su carpetín, su gorra y sale a la calle por la camioneta de la empresa. En su trayecto al expendio de comestibles en cada semáforo que se detiene murmura algo que no se comprende, por momentos se lo ve triste, aunque en general se lo ve neutro, llega a destino, se baja de la camioneta y entra al supermercado, en el camino hacia la caja se cruza con un hombre de gran contextura física y vestido solamente con un trapo que cubre sus partes privadas, el extraño individuo al sentirse observado se tapa el rostro y apura su retirada. 

-¡Hey, Caltelo-san, Caltelo-san!

-Ya voy señor.

Ho-Min-Go busca bajo la caja, toma un paquete 29 pulgadas forrado con papel de regalo azul y se lo entrega mientras pregunta:

-Sel 4,50, ¿no?

-¡Muy bien! Acá le entrego su recibo. ¡Qué empiece bien el día!

-Glacias. Ahola ilte.

Sorprendido se retira hacia su camioneta, se sube y le da marcha hacia la sede central donde espera su jefe con el listado laboral. En su lugar de trabajo entrega el paquete del supermercado, recibe las indicaciones del día y se retira.

Ismael tiene tres entregas: una al mediodía, una a las cuatro y otra a las seis y media. Sube a su camioneta y se dirige pausadamente a la primera. Es un geriátrico venido abajo, en la entrada hay dos abuelos y una enfermera, a ésta le pregunta:

-¡Buenos días! Tengo una entrega para el profesor Quiroga, ¿me podría decir dónde lo encuentro?

-¡Claro qué sí! El profesor está en el salón principal, es gordito y calvo. No puede perderse.

El cartero agradece y enfila hacia el lugar indicado, llega al salón comedor y observa entre una veintena de sillas al profesor gordito y calvo mirando al techo. Sin mover la cabeza lo invita a sentarse con el control remoto.

-No vine aquí para ver la televisión-explica mientras saca de su bolso un tablero y una caja.- ¿Le gusta el ajedrez, abuelo?

El anciano gira su torso automáticamente y con la mirada fija sobre el tablero acomoda la silla frente a su competidor. Acomodan las piezas en sus respectivos trebejos y comienzan la primera partida. Cuando Quiroga come al peón del rey, lo toma entre sus dos manos y se lo coloca de cabeza en la oreja. Ismael devuelve el ataque y se coloca el peón hasta la mitad en el orificio izquierdo de su nariz. Quiroga derrota un caballo, se desprende la camisa y deposita al equino de madera suavemente en su ombligo. El cartero lo observa mientras dibuja en su mente la próxima jugada y con la reina liquida al rey enemigo, se sube los pantalones y se despide.

Segundo encargo: Clínica de oncología de la ciudad. Pregunta por el paciente a un medico y enfila hacia el cuarto. Dentro hay un muchachito de 12 años que se despierta por la compañía.

-Yo soy Ismael-ayuda al niño a levantarse-Desde hoy vendré todos los días a contarte un cuento distinto, ¿queres?

-¿Vos sos mi amigo?

-Desde hoy seré tu mejor amigo.

-Yo soy Oliverio.

-Mucho gusto Oliverio. Cómo me gusta el nombre Oliverio, yo tengo un amigo...

-¿Van a ser todos los cuentos distintos?-interrumpe el niño.

-Tengo una montaña de cuentos así de grande-levanta su brazo lo más elevado posible.- Así que serán todos distintos.

-¿Puedo elegir que me cuentes historias de lo que quiera?

-De lo que quieras.

-Quiero un caballero que salva a su bella dama.

-De esos creo tener alguno...-simula que memoriza y continúa- Ya sé cuál.

El niño afirma con la cabeza y un pestañeo mientras cruza sus piernitas y apoya su cabeza sobre sus brazos y sus codos sobre las rodillas.

-Muy bien. Había una vez un gallardo caballero...

-¿Qué significa gallardo?

-Que tiene buena presencia; apuesto; muñeco.

-¡Ahh!

-Su nombre es Laemsi. Laemsi ama a la princesa Airam por su enorme pecho y bajo su fina cintura sus anchas caderas y la amó desde el primer momento que cruzaron sus miradas y secretamente sus piernas. Esa noche él le mostró el cielo unas seis o siete veces. Ella gritaba extasiada de la emoción el ver esas estrellas tan blancas en su estrecho cielo, nunca antes se lo habían mostrado tan extenso y por eso la princesa se enamoró. Un día el caballero no pudo desenfundar más su espada y ella, la muy puta se fue con el dragón de mierda. Y así dice mi empleador este cuento se terminó. ¿Te gustó?

-Es de puta madre aunque no se entiende mucho.

-Me alegro. Me voy, nos vemos mañana, pebete.

Tercer encargo: Esquina de José M. Chatruc y A. Bastia. Ismael ve un muchacho parado en la esquina que lo observa distraídamente, deduce que es su cliente y le pregunta:

 -¿Usted es Enrique Vikram?

-Sí, ese soy yo, el único e inigualable Enrique Vikram a la orden de su majestad.

El cartero sonríe, toma envión y le aplica un espectacular golpe al rostro.

-¡Uy, para flaco, yo soy un pacifista verde!-intenta explicar entre escupitajos de dientes.

-Disculpe, yo solo cumplo con mi trabajo... ¿Me firma acá?-le entrega la planilla con la lapicera.

-¿Hace falta qué la aclare?

-No con la firma es suficiente. Confíe sus cartas a nuestros servicios. Qué tenga buen día.

Ismael se retira exhausto a su hogar. Al llegar saluda a su potus, se desviste y se acuesta mirando el techo, otra vez se encuentra murmurando sólo que ésta vez las palabras son más claras:

-Ayer soñé con vos

tan libre y tan distante

como de costumbre.

 

Te veía pasar

y me escondía

transpirando vergüenza

y cobardía.

 

No creo que pueda

volver a mencionarte...

 

¿Cómo puedo soñarte?...

 

Mi corazón aun lo desea

mi cuerpo te sueña

hace tiempo

y no alcanzo

cuando pienso.

Te conozco desde los cuatro

ni un sólo día deje de anhelarte

tampoco deje de hablarte

cuando te hablo al hablarme.

A veces siento

que podes escucharme

otras hasta que contestas

afirmativamente...

 

Sigo cocinando

para dos personas

mi planta se relame

al no ver alguien sentado

en mi mesa fría...

 

¿Será cierto lo del vínculo divino?

Lo del destino

todo eso de que está escrito

en los astros lumínicos.

Cerca  estás

temo tal vez

volver a caminar

al aire.

Cobarde seré

al sonar el teléfono

antes de atender

recuerdo.

Wacu-wacu,

la cabeza se ha ido,

todo será estudiar

la puta y el compañero vino.

 

-nuestro amigo toma sus libros

y profundamente se duerme.

Qué sueñes océanos lindos

la gracia no muere.

 

Se despierta al día siguiente, repite la misma monotonía, potus, mirada baja, baño, uniforme, camioneta, semáforo, murmullo y sede central. Su jefe serio le entrega un sobre y le explica:

-Hoy es un día tranquilo, Ismael, entrega este sobre y después podes tomarte el resto del día. ¡Lo siento!

-¿Por qué lo siento?

Su jefe se retira sin dar respuesta. Ismael mira el destinatario:

 

Ismael Postigo

Calle: Yabi 1243

Código postal: 90210

Ciudad: ¿?

País: ¿?

 

-¡Ehh, éste soy yo!-Ismael abre el sobre y empieza a leer.

 

Adorado Ismael Postigo:

                                            

Reconozco que cada vez que te escondías yo podía verte lo suficiente como para decirte que estás cerca, estás cerca pero todavía hay muchas piedras por marcar. No te preocupes, yo estoy ahí cuando comes. También creo que nosotros tenemos un vínculo divino, no me preguntes por qué, tan sólo lo sé y debes estar seguro que así será, tarde o temprano así será. Un par de negativas no son lo suficiente para que te sientas traicionado en nuestro vínculo, duda de esas personas sino serán suficientemente vinculantes como para poder catalogar tus sentimientos. Creen en ti. Sinceramente tuyo:

 

Tu sueño   

 

 

Juan son la 3:16

por Tily
jueves, 03 de enero del 2008 a las 00:56

Juan son la 3:16

¡Ehh, pistola!: I

Ezequiel apaga por la mitad el cigarrillo con su lengua (Se propuso fumar menos, por eso cada hora se fuma medio, durante el transcurso de un día se fuma ocho; mucho mejor en comparación  a los cuarenta que venía fumando) le asiente con la cabeza a Juan, (Juan es su compañero de negocios. Les toco por sorteo un determinado recorrido y ambos lo patean durante toda la jornada. Por el transcurso de seis meses llegaron a conocerse de tal forma que la reacción de uno no sorprende en lo más absoluto al otro; monotonía que le dicen.) y toca el portero eléctrico de un nuevo edificio.

-¿Monique?-pregunta una voz masculina del otro lado.

-¡Qué Monique! Nosotros somos voluntarios del movimiento Morrinsonista por un Dios más mejor. (Jim Morrison es la luz más allá de los comportamientos humanos y Estanislao Esmirnoff es su nieto y carnal enviado a esparcir sus palabras: Las puertas de la percepción. Este fascinante negocio se le ocurrió a un mecánico de Longchamps, fanático del señor Napolitano y del Flaco Espinetta que tras cerrar su negocio por la invasión de aquellos que se hacen llamar talleres oficiales se encontró con la necesidad de elegir entre dos opciones: vender su cuerpo [excéntricos y minoritarios clientes hubiesen acudido por sus servicios] o inventarse una religión. Cómo la década pasada fue importante en la invasión de negocios, por qué no una religión; sólo tendría que tomar prestados los fundamentos de una más antigua y cambiarle el nombre por Morrison, Esmirnoff y demás integrantes de la orquesta, todo lo demás es saberse vender.)-No le interesaría que le informemos sobre nuestros productos religiosos.

-¿Qué productos? ¿Dónde está Monique?

-Con Morrison usted encuentra a las personas inmediatamente-ésta vez interviene Ezequiel.

-No necesito a un mediocre cantante para saber dónde está esa perra.

-¡Mediocre las pelotas!-aclara sin vacilaciones Juan.

-¡Ustedes me inflaron los huevos, espérenme ahí, que ahora bajo y nos cagamos a trompadas un rato!

Bajo la arcada de mármol gris ambos jóvenes se miran con determinación, lo piensan un instante y salen calle abajo escupiendo polvo por las suelas de sus zapatos. Cuando suponen al peligro lejos, se detienen y Juan rompe el agitado silencio:

-Viste Ezequiel cuán violenta es la gente cuando no adoptan la religión de Morrison.

-Si dos extraños te tocan el timbre tratando de venderte un Dios de tantos otros, vos también serías violento.

-Yo trataría de escuchar primero, sabemos que Jim dice: "La gente es extraña cuando uno es extraño. Los rostros son feos cuando uno está solo"

-Sabes bien que creo en Jim hasta no ser un esclavo, yo estoy acá por las comisiones.

-No te voy a permitir que digas que se puede ser un esclavo de Morrison. Nadie es esclavo sino hijo de la misma fragancia a esperma y del incandescente vientre de Ryan. Sé que estas enojado por la frustración de tus ventas y lo dejaré pasar invitándote a comer unas tostadas francesas.

-OK. Vamosle a enfrente que hay un supermercado.

 

¡Ehh, pistola!: II

Los dos muchachos contoneando sus partes posteriores se dirigen al famoso supermercado oriental. Francis los ve venir y pronuncia palabras para sí mismo, cuando los muchachos se acercan lo suficiente los recibe de esta forma:

-¡Buuh a Mollison! ¡Yo sel de Akila Kulosawa! ¡Lashamon mollones!

Juan sorprendido por el agresivo rechazo a sus creencias le contesta agitando sus dedos índices:

-Suaviza tus palabras hereje. No vinimos acá a discutir sobre fe, sino a intercambiar nuestro dinero por sus productos de consumo.

-Olvidal lo que dije y gastal  billetes-responde el amistoso cajero.

Insultando entre dientes se alejan los dos muchachos a la sección Fifis. Entre los pasillos Ratis y Esclavas escuchan: -¡Sel 4,50! ¡Págame las chips!, ambos se dan vuelta y ven a Francis gesticular su puño cerrado hacia la puerta. Continúan su trayecto, toman las tostadas De la Liberte y le enfilan hacia la caja danzando: El suplicio del indio (misa en mezcalina con movimientos corporales que atraen las vidas pasadas en un enlace cósmico y sacrorgásmico, así dicen). Francis con los ojos cerrados y un casete de video entre las manos extendidas (forma de rezo de Akila) murmura sus sagradas escrituras, una vez que los clientes se acercan detiene su extraño comportamiento con un autoflagelante piquete de ojos y golpeando el botón de apertura de su registradora dice:

-Sel 4,50,  mollones.

Ezequiel cruzándose los brazos sobre la cabeza (pose de rezo de la religión Morrinsonista) pregunta:

-Por Morrison, ¿cómo sabe cuánto es si todavía no le mostré los productos?

-Akila decil desde lo alto, él todo vel y oil. Pagal e ilse.

-¡Milagro de redención! Me gustaría saber un poco más de su creencia.

-Esto no sel biblioteca, sel supelmelcado. No vel dinelo en mi mano ¿pol qué?

-Acá tenes flaco-interrumpe Juan entregando una moneda de 5-, toma 4 con 50 para vos y 50 para Akira.

-¡Akira no, sel Akila, tontos mollones!

-Se dice mollinsonistas, chino-corrige exaltado Juan.

-No te pases Juan-Ezequiel toma a su compañero del brazo y lo lleva hacia la puerta. Una vez fuera se dirigen a la plaza a Olmedo a disfrutar de sus bocados.

-Definitivamente lo que se vivió en el supermercado fue un milagro, ¿cómo supo cuánto era el total?-pregunta Ezequiel.

-¡Milagro!-ironiza Juan-Debe tener su explicación lógica y científica.

-Cuando vos diste vuelta el tema Mujer de L.A.  dijiste que escuchaste el mensaje: ustedes son los elegidos, eso si te pareció un milagro.

-¡Eso fue un milagro de Morrison!... ¿Acaso lo estas negando?

-No importa.... Veni, vamos a tocar en este edificio. Acá seguro tienen guita-Ezequiel toca un departamento al azar y espera que lo atiendan. Del otro lado se escucha:

-Bienvenido a la residencia de Rene.

-Nosotros somos morrinsonistas...

-No, no soy Morrinsonista.

-... y predicamos las sagradas escrituras.

-Tampoco creo en Las Puertas de la Percepción.

-¡Pero vos no crees en nada flaco, por qué no te vas a bailar música disco mejor!-estalla finalmente Ezequiel.

-¡Ay, sí, igualmente mamarracho!

Juan toma del brazo al cabizbajo Ezequiel y mientras caminan hacia la plaza dice:

-Ya lo tenías ¿por qué lo trataste así?

-¿Por qué? Porqué me estoy cansando de este trabajo de mierda y lo que es peor, cada vez estoy más convencido que esta religión no es la indicada.

-¿Qué carajo decís? Morrison es el único y verdadero, no hay otra religión.

-Sí hay otras y encima son mejores que ésta. No viste como el chino predijo los valores, eso sí que es útil. ¿Para qué me sirven las danzas morrinsonistas?

-Para encontrar tus vidas pasadas, sin eso no eres más que un esclavo del sistema.

-¡Sin guita soy un esclavo del sistema! En cambio,  si yo abrazo la religión de Akila eso dejará de pasar como un pestañeo-explica Ezequiel chasqueando los dedos. 

-¡Te vas a hacer akilista por ese chino de mierda!

-No te das cuenta que él es oriental, en Oriente son más espirituales que nosotros, ellos tienen la verdad verdadera. Esto no tiene más que palabras vagas-toma los escritos de Jim y los arroja.-Nos estamos viendo-se prende un medio pucho.-¡Ahora soy akilista!- Se aleja calle arriba.

 

¡Ehh, pistola!: III

 

Juan mira a Las Puertas de la Percepción tiradas sobre la vereda, las toma y camina hacia la plaza. Se sienta en un banquito y come sus tostadas francesas, observa a sus costados y en su soledad deduce que las personas deben estar en sus oficinas cumpliendo sus horarios laborales. Su trabajo es la religión y la reflexión, por eso busca algún capitulo que lo ayude a sobrellevar el abandono de su compañero. No hay nada.

-Discúlpame chamaco ¿tienes fuegoouuoo?-interrumpe una voz que pasa los treinta.

Juan mete su mano en el bolsillo, saca un encendedor y lo entrega levantando la mirada del libro. El extraño que pasa los treinta tiene el pelo largo y enrulado, anteojos espejados, camisa entreabierta negra y un pantalón de cuero de lagarto. Juan encuentra familiar el aspecto del desconocido, piensa unos segundos y lo saca:

-¡Vos sos Gonzaloouuoo Bonadeo, el más grande imitador de Jim. Yo te vi en el festival Morrinsonista de Acasuso!

-Claro que sí, chamaco-afirma apuntando con sus dedos y levantando el labio.

-Yo soy Juan, tu más grande fan y también fiel seguidor de la religión de Morrison.

-Mucho gusto. ¿Fumas?- pregunta mientras se sienta en el banquito.

-El tabaco hace mal-contesta Juan tomando el cigarrillo y depositándolo en su boca.

-¿Qué pasa chamaco?, te vi buscando respuestas en el gran libro.

Juan larga el humo que hacía rato le picaba el paladar y explica:

-Buscaba una respuesta a las preguntas de la amistad y la enemistad.

Gonzaloouuoo realiza un guiño para que pase el cigarrillo y contesta tomándolo entre sus dedos:

-Los buenos amigos siempre vuelven-le pita dos caladitas y con voz aguda prosigue.-Tú fuma y deja fumar.

Juan recibe el cigarrillo, le da una buena pitada y aguantando el humo continúa la historia:

-Él me ayudaba a buscar adeptos y ahora se fue aprender karate, se hizo Akilista.

-¡Ja ja ja, akilista! ¿Qué bloqueo (bajón; cosa mala) que te abandonen por Akila?

Juan suelta el humo en una gran carcajada. Ambos muchachos se quedan riendo. Gonzaloouuoo intempestivamente frunce su ceño y le pide una vez más el encendedor, toma las sagradas escrituras y las prende fuego al grito de:

-¡¡¡Come on baby light my fire!!!

-¡¡¿¿Qué carajo estas haciendo??!!

-Tranquilo chamaco. Esto es pura bazofia...

-¡¡¡Es el gran libro!!!

-Es un gran libro lleno de porquerías. Morrison, Akila, Bond son todas puras mentiras.

-¡Es el significado de la vida y a Él nos debemos!

-¿Por qué te le debes?

-Porqué me ayuda.

-¿Alguna vez te pasó algo por lo que tuvieras que rezar?

-Siempre rezo.

-¿Cambió algo? -pregunta Gonzalo gesticulando la pasada del pucho.

-Una vez Papá Page me trajo un triciclo- contesta pasándole el cigarrillo.

-No hablo de eso, yo me refiero a algo de vida o muerte, un familiar por ejemplo.

-Mi abuelo estuvo muy enfermo y recé por él más de una semana hasta que por fin recibí una respuesta.

-¿Qué pasó?

-Murió y ahí supe que Morrison lo quería a su lado. Nadie puede juzgar los caminos de Jim.

-Me imagino que juzgaste a los médicos.

-Mis viejos sí, yo era muy pequeño y ni sabía lo que era sífilis.

-¿Quién hubiese sido el responsable si tu abuelo se salvaba?

-Morrison, los caminos del....

-Sí, sí, otra vez con el speach. Voy a ser rápido porque se terminó el cigarrillo. Según las escrituras Jim es bueno y el humano es malo. ¿Qué carajo hizo Morrison por vos?

-Morrison me dio la vida, yo tengo que saber que hacer con ella.

-Si vos sos responsable de tu vida, ¿para qué rezas?

-Supongo que para agradecer la vida.

-Yo supongo que cuando tus viejos no se puedan cuidar por sus medios, tú los mandarás a un asilo. ¿Así vas tratar a tus verdaderos creadores?

-Mis viejos fueron los mensajeros de mi vida, Morrison mi creador.

-Si tenes respuestas para todo ¿qué hacías leyendo ese libro?

-Morrison tiene respuestas para todo, yo no.

-Me canse de este asunto, yo no quería llegar a estos medios pero no me diste otra alternativa-Gonzaloouuoo saca un arma de su cintura y apunta a la cabeza del muchacho.

-¡Pa...pa...pa...ra...  lo...lo...lo...co! ¡¿Qué...qué... haces?!

-Lo siento pero te tengo que matar, vos queres tanto a Morrison que te voy a mandar con Él.

Juan se arrodilla y rezando pide piedad:

-¡No...no..., po...por... fa...fa...vor!

-Pero si te estoy haciendo un favor, pronto vas a estar con Morrison.

-¡No quiero morir!

-¿Morir? Si vas a estar zapando con el mismísimo Morrison. A eso yo lo llamaría vida.

-¡Quiero vivir!

Gonzaloouuoo mira su reloj, activa su pistola y explica:

-Juan son las 3:16, en unos momentos tendré un súper reventón y no quiero llegar tarde, es momento que te mate, mandale saludos a Jim de mi parte.

-¡MORRISON!

-¿Qué va a hacer Jim, tirarme una guitarra del cielo acaso? No sea payaso y cerrá los ojos que no te puedo matar con esa mirada de cachorrito vagabundo.

Juan cierra los ojos. Se oye un estruendo y su cuerpo se desploma en el piso:

Oscuridad y la voz de Juan: ¿Por qué no hiciste nada y dejaste que me mataran? Yo siempre canto tus melodías y realizo tus danzas.

Cri, cri.

-Ja ja ja. Levántate chamaco que te estás ensuciando el hermoso trajecito.

Juan abre los ojos y ve la mano de Gonzaloouuoo extendida, la golpea haciéndola a un lado, se levanta y se limpia su traje.

-¡Estoy vivo!

-Fallé por poco.

-Vi una luz.

-Es mi nueva linterna ¿te gusta?- Gonzaloouuoo muestra su ultima adquisición de tren.

Juan observa la comicidad realizada y estalla:

-¡Imbécil, no es divertido!

-Sí es divertido, tendrías que ver tu rostro.

-Vete al mismísimo Studio 54(Boliche disco del país de arriba).

¡Ehh, pistola!: Final y diezmo.

Juan se seca las lágrimas y acelera su camino hacia su casa, en su reflexivo y espiritual trayecto se cruza con dos adeptos del culto religioso Negrand; ambos se acercan con una mano en la pera y los dedos mayor e índice en la mejilla (forma de rezo de la religión Negrand). El morrinsonista se queda viéndolos un instante mientras ríe para sus adentros: Ja,ja,ja, tengo que reconocer que fue divertido.

 

-Hola. Mi nombre es Syd Barret y soy el fantasma de Syd Barret. Todo lo que usted acaba de leer es una falacia de inconmensurables medidas. El individuo que lo escribió se encuentra tratándose en una clínica muy reconocida entre los desocupados, es por esto que yo les recomiendo que no continúen leyendo esta porquería y olviden todo lo leído festejando en rito sagrado el incinerar esta basura. Sin más consideraciones, me despido con un sinceramente suyo, Syd.

Situaciones de estaciones

por Tily
lunes, 31 de diciembre del 2007 a las 00:00

Situaciones de estaciones

 

Y desde los fugaces cambios de estaciones

me practico una cirugía de rostro desde mi tormenta,

del reconfortable otoño sin escalas al somnoliento invierno,

uno tras otro los grises matices del retrato que atormenta.

Si censurado a aspirar la deliciosa fragancia a verde primavera,

los remotos veranos dejaron de significar el sensual averno.

Monótona calma de la vil oruga a la superficial mariposa

en insignificante tiempo visto a través del frió humano, 

de la especie con peligro de auto-extinción por falta de neuronas,

hoy me pregunto entre lagrimas: ¿Quién se fue de Gran Hermano?

 

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E vig maderfaquer: Tily Burgos

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Comentarios

El bebé de Gutiérrez (Tily)
Tomate tu tiempo, Irene, tarde o temprano valdra la pena. Gracias a vos.Saludos varios....(03 jul)
El bebé de Gutiérrez (Irene)
Tily, como ves he visitado tu blog y he comenzado a leer. Muy bueno pero me va a llevar t...(03 jul)
Vitreaux (Anónimo)
lo unico que quiero saves es quien pinto vitrox miedas...(16 may)
Último momento: Urquiza (Angelina Jolie Celebrity Gossip | Último momento: Urquiza)
[...]ss="entry"> No parece menor el maltrato que se le da a la memoria de Kafka que el que se le...(09 may)
Vitreaux (Mau)
No entendi... xD...(08 abr)

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