Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Sabor

por Tily
domingo, 30 de diciembre del 2007 a las 00:11

Sabor

-Dejo la plata del alquiler sobre la mesa del living y te saco una gamba ($100) para unos gastos-. Este sujeto se llama Roberto, él tiene las obligaciones de una persona de 24 años y en las 24 horas al día jamás las realiza. La vagancia y la televisión son parte de su estilo de vida, el soporte de su madre amasa las ansias de progreso y la televisión narcotiza su estadía. Su novia no juzga sus quehaceres domésticos, su progenitora menos aun por proporcionárselos, sólo sus amigos cuestionan su accionar a lo que él les responde: "No consigo un trabajo estable porque todas las empresas son burguesas explotadoras de asalariados que crean desocupación obteniendo un mercado más amplio de trabajadores, a los cuales les pagan cada vez menos centavos por jornadas laborales cada vez más amplias; de esta forma obligan al Estado a modificar las leyes laborales estampandote una ley del tipo: Yo te puedo echar, no te doy ninguna explicación y encima no te pago un carajo. No hay forma de cambiar este sistema capitalista explotador, cada vez más, los medios de producción están en menos cantidad de manos y así no se puede laburar tranquilo" Y si alguien le comenta: Hay unos cursitos para revolucionario en la Universidad Social y Anarquista, ¿por qué no te capacitas y cambias el contexto?, él contesta: "Te explicaré el porqué (pose de fotografía mirando al costado)... El mundo está lleno de ingenieros manejando vehículos transportadores de personas monótonas, es mejor transportar el anonimato que buscar la prosperidad y chocarse con el fracaso" Roberto Dixit.

-Gracias Robertito. Sentate a la mesa que te prepare un delicioso almuerzo-. Este encantador ser se llama Luisa, siempre tan radiante, siempre tan coqueta: "No encuentro razones para no estar presentable en mi propio hogar. Hasta cuando limpio el baño con productos Lanco  tengo un vestido que hace juego con la cortina de la ducha" Luisa Dixit. Ella es la herencia de acomodados terratenientes fanáticos del culto Llijita Negrand, por lo tanto, se imaginaran que los usos y las costumbres de esta señora son anteriores a su nacimiento; Llijita, la familia y las rentas son las prioridades, mientras le rece cuando es debido el dios permanecerá estático en su lugar, las rentas se mantienen solas y la familia: su esposo desapareció y solo su hijo queda. Su hijo es el único registro de su existencia, mientras lo tenga cerca habrá alguien que la recuerde y homenajee cuando ella ya no esté.

-Querido, ya prendí una vela y puse tu plato con los macarrones que tanto te gustan, apurate para que podamos agradecer la comida que nos otorgaron antes que se enfrié.

-Ahora voy a morfar.

-Morfar ¡ji ji ji! Cómo se expresan los jóvenes de ahora. Significa comer, ¿no?

-¡Muy bien!-se acerca el muchacho con aires de grandes logros.-Con tu respuesta ganaste un electrodoméstico.

-¿Cuál electrodoméstico?

-Olvidate. ¿Podemos empezar?

-Los dedos a la pera.

El joven delicadamente se lleva a la pera el dedo índice y anular, ambos con anillos de materiales nobles y piedras preciosas, menea la cabeza de un lado al otro y espera que su madre hable.

-"Gracias Llijita por este plato que Tú desde la majestuosidad de tu mesa nos has otorgado, gracias por los macarrones que tus sabios iluminadores nos han mostrado y gracias también a tus virginales sirvientas que nos han ofrecido el queso y nunca osaríamos despreciar porqué es de su tierno seno"... ¡Negrand!

-¡Negrand!

-Ahora puede comer... ¿Cómo va a ser tu día, hijito?

-Me va a pasar a buscar mi chica y nos vamos a ir por ahí-esto es lo que contesta Roberto mientras piensa: ¡Qué carajo te importa vieja! Encárgate de no perderte la novela y déjame en paz.

-¡Qué simpática me parece Cristina! ¿Cuándo me vas a presentar a sus padres? Seguro que ellos se querrán reunir conmigo también. ¿Por qué no le decís a Cristina que venga con sus papás a comer el domingo? ¿Te parece bien el domingo? ¡Qué cena les voy a prepa..

-El padre trabaja mucho, se la pasa viajando y esas cosas, no tiene tiempo para hacer sociales.

-Pero un día debe tener. Yo me moriría por conocer a los padres del novio de mi hija.

-Ellos son profesionales y vos no.

-Bueno..., sí..., pero cómo ha cambiado todo, tu abuelo no me permitía ni hablar con un hombre si no conocía a sus padres primero, por suerte tu pad...-corta la comunicación, se levanta, mira los platos, los toma y camina amadecasamente hacia la heladera-¿Terminaste?

-Sí-contesta el joven asombrado mientras de mete el ultimo macarrón en la boca.

-Te alcanzo el postre.

-Estabas hablando de papá.

-A esta edad recordar se nos hace cada vez más difícil... Comete el postre querido. Cualquier cosa estoy viendo la televisión en el cuarto.

Roberto olvida el asunto de su padre y deglute sin sentir culpa la compota de manzana de su madre hasta que es interrumpido por el  timbre con sonido a lujuria de la puerta.

-Yo abro, querido. Vos quédate comiendo-se escucha la voz de la mujer y el arrastre de las ojotas desde su cuarto.

-Es Cristina, mamá. Déjame que yo abro.

-Está bien querido, yo me quedo en la habitación y me cierro la puerta para no molestarlos.

-Sí, mamá.

-Guarda la compota en la heladera después te la comes.

-Sí, mamá- responde Roberto mientras espera en la entrada de la casa el cierre de la puerta de su madre. -Por fin-abre el portón.- ¡Muñeca! Dame un poco de tu esencia deliciosa.

-Hola amor, ¿cómo estás?-entra en escena Cristina, rubia, alta, ojos celestes, buen trasero y mejores tetas, un orgasmo caminante en pocas palabras o por lo menos hasta que no abra la boca:"Mi futuro marido -Es muy posible que sea Roberto- me va a tener que dar uno que otro lujito en un periodo muy corto de tiempo. Sin mencionar que conozco las tendencias de países tan influyentes en el glamour mundial como Albania, así que sé lo que pido y mi conocimiento no tiene valor" Cristina Dixit.

-Y acá ando, cómo siempre luchando contra el sistema, lo bueno es que le saqué dinero a la vieja y ahora tenemos nuestros gastos cubiertos al menos durante una semana. Afuera hace frió, veni, vamos para el sofá así entramos en calor.

-Sofá, calor, ¿en qué estarás pensando?

-Tú sabes... Veni, sentate cerca de mí que estoy entrando en la temperatura justa.

-¿Tu vieja?

-Está en la habi....

-¡Hola Cristinita!-interrumpe la doña con gran algarabía.-Justo aproveché las publicidades para ir a la cocina a prepararme un té... ¡Pero mira qué casualidad! ¿Cómo estás?

-Bien señora. ¿Cómo está usted?

-Muy bien querida, gracias por preguntar... ¿Cómo están tus padres?

-Bien, supongo.

-Yo siempre le digo a Robertito que me encantaría conocerlos.

-Me parece que las publicidades terminaron, ¿no te vas a perder la novela?

-Esto es mucho más importante que la novela, son los padres de tu novia.

-Mamá ya te dije que los padres no tienen tiempo.

-Pero no creo que estén tan ocupados como vos decís.

-Mis padres trabajan mucho señora, igual les voy a preguntar si tienen un espacio en la agenda para que cenemos todos juntos.

-¡Ya te vas!-le increpa el muchacho a su madre.

-¡Qué feliz me harías si les decís! Yo les voy a preparar una cena exquisita... Mejor me retiro así no me pierdo el beso de Juan Antonio-acota picarona aunque siempre recatadamente-... Me pone muy contenta verte bien querida, espero volver a verte pronto.

-Adiós señora.

La mujer a un paso cansino desaparece en la oscuridad del pasillo que da a las habitaciones.

-Mis viejos no van a querer venir a comer.

-Ya lo sé amor, es la vieja y sus reglas del tercer Raid.

-¿Raid?...

-El alemán de bigote.

-Bueno, hablando de raíz, ¿a vos te gusta el color de mi pelo?

-¡Me fascina!

-Entonces vos sabes que me tengo que hacer la tintura todos los meses.

-Me parece perfecto que mi chica se preocupe por su belleza y cuánta belleza-dice con las manos extendidas y acercándose con propósitos húmedos.

-Vos sabes que me ocupo mucho-lo recibe y con un leve beso lo despide hacia atrás-Hoy a la mañana estaba pensando en que está por llegar la fecha de ir a la peluquería, pero lamentablemente el otro día pase por Conzumix y había un vestido tan lindo. ¿No sabes cómo me levanta el escote?

-¡Uuuu, este escote!-los dedos comienzan una carrera desenfrenada para liberar los redondos prisioneros del ropaje.

-Me queda hermoso-quita suavemente las manos inquietas y abotona nuevamente su blusa-Me gasté todo el dinero en el vestido y la tintura la necesito ya.

Roberto se desvive por darle todos los lujos a su niña mimada, no puede ver la cara que le pone cuando le pide algún caprichito (Cristina asistió de adolescente al colegio Señoritas de las Altas Tierras cuya institución enseña a realizar majestuosos rostros para conseguir todos los anhelos). Además él siempre se encuentra pensando en su termómetro corporal que a esta altura marca la temperatura más que recomendada para un rápido y compartido reposo, siendo la entrega del efectivo el machete que dejará el camino libre para la soltura de prendas que recetan los galenos en el caso.

-Sí belleza, lo que vos quieras, princesa, aquí tienes el dinero.

-¿Queres qué vayamos a la habitación?-pregunta Cristina empujando el dinerillo dentro de su escote para que sus esféricos presos lo custodien.

La pareja se encaminan hacia la habitación a los besos y arrumacos candentes. Nosotros iremos a ver con que situación nos deleita Luisa y su amante de rayos catódicos.

-¡No, Maria Rosario!-grita Luisa-¡No lo perdones, él viene de dormir junto a Clara Esther!... Este Norberto Alberto es un bastardo, no es como Juan Antonio, por Llijita, nadie es cómo Juan Antonio.

Martirio Azul. El principio de las tendencias...

-Siempre ponen las publicidades en los momentos menos indicados.

Tuc, tuc, tuc...

-¿Ese ruido?-se pregunta mientras baja el volumen del televisor.

Tuc, tuc, tuc...

-No viene de la tele-se calza sus chancletas y se dirige hacia la ventana.

Tuc, tuc, tuc...

-Tampoco es de afuera, tiene que ser de adentro de la casa. ¿Qué estará haciendo Robertito?-abre la puerta y sale al pasillo, lo recorre haciendo el menor ruido posible deteniéndose en el cuarto de su hijo.

Tuc, tuc, tuc...

-¡Es de acá!-apoya su oreja en la puerta.

Tuc. Ah. Tuc, tuc. Ah...

-¡Eh, qué es eso!... ¡Están haciendo la porquería sin la venia de Llijita!... Estos están yendo demasiado rápido, si hace sólo cuatro meses que se conocen ¿cómo van a estar haciendo la porquería? A este ritmo Robertito se me va a ir a vivir con esa antes de lo pensado... No me quedaré sola otra vez, no al menos tan rápido-golpea la puerta y espera alguna respuesta desde adentro.

Tuc. Ah... Tuc.  Mee... Tuc. Pareee... ceee... Tuc.  Queee.... Tuc. Gooool... peaaaaaaa.... rón.

Noooo... paaa.... reeees

Teodosia golpea de nuevo pero ésta vez con más intensidad.-Robertito, tenes teléfono.

Viejaah... deeeee... mierdaah.

¡Qué oportunahhhh!

Desde adentro abren la puerta y se asoma Roberto.

-¿Quién es?

-Me hablaron algo de una empresa, no sé muy bien.

-Deciles que esperen un minuto, ahora voy.

Luisa sonriendo camina hacia el comedor, toma el tubo del teléfono, se lo lleva hacia la boca y actúa Zorrillamente:

-Aguarde unos instantes, Roberto ya lo atiende.

 La señora se retira a sus aposentos. El joven llega al comedor a medio vestir y atiende.

-¿Hola?

Tuuu... tuuu... tuuu....

-¿HOLA?.... ¡El hijo de puta cortó, el muy hijo de puta me llama cuando no me tiene que llamar y encima me corta!

Para evitar el incremento de furia que la fracasada comunicación le provoca regresa a su habitación a terminar lo que se había empezado. Cristina se encuentra tapada en un estado relajado y con un cigarrillo prendido en su mano izquierda, pregunta:

-¿Conseguiste laburo?

-No, las mierdas capitalistas me cortaron.

-¿Cómo qué cortaron?

-Sí, cortaron la comunicación-se acuesta junto a su amada y se cubre con la sabana, mira el cuerpo desnudo de ella y prosigue-¿En qué estábamos?-su mano derecha se dispone a masajear uno de los senos descubiertos pero el piquete de los diez dedos de Cristina impiden la marcha.

-¿Cómo te van a llamar y luego cortar? Me parece muy raro, ¿no tendrá tu vieja algo qué ver?

-¿Qué importa? Sigamos con lo nuestro.

-¡Basta, ya se me fueron las ganas!

-Yo sé como pueden volver los deseos.

-¡No, ahora no!

-¿Cómo qué ahora no?

-¡Sí, cómo escuchaste, ahora no tengo más ganas!

-¡Pero no me podes dejar así!

-Te dejo así y de hecho me voy a ir yendo-se levanta de la cama y comienza a vestirse.

-¡Cómo qué te vas, si vamos a pasar la tarde juntos!

-Pasa la tarde con tu vieja.

-¿Eh?-con esta pregunta Roberto representa en su rostro lo más primitivo del ser humano.

-Tu vieja boludo o acaso no te das cuenta cómo te controla.

-¿De qué carajo hablas?

-Hablo de que estoy segura que no te llamaron de una empresa, fue todo un invento de tu vieja para que dejemos de coger.

-¡¿Pero qué boludeces decís?!

-No son ningunas boludeces. ¿Me abrís por favor?-termina de colocarse su blusa y abre la puerta de la habitación.

-Claro que te voy a abrir y si te vas va a ser la última vez que entras en esta casa.

-Será la última vez sino te das cuenta lo que pasa, en cambio, si sos inteligente me vas a llamar para pedirme perdón.

-¡Ni en pedo te voy a pedir perdón!

-Entonces qué tengas buena vida con tu madre.

-Lo mismo para vos-abre el portón y espera indiferente a que su ex salga.- ¡Chau!-tras el paso de Cristina, Roberto cierra con un portazo.

-¡Qué pendeja de mierda!, ¿quién se cree qué es? Yo no necesito a nadie para tener buen sexo.

Se encierra en su cuarto, se acuesta y deja a sus manos hacer su trabajo. Las asistentes personales le entran con gran esmero profesional, subiendo y bajando en un disfrute constante. Roberto cierra sus ojos con extasiada firmeza, muerde su labio en un intenso deleite, acelera la marcha, calor, transpiración, exhala exhausto y disminuye la velocidad, sus extremidades recorren otros rumbos. El aburrimiento triunfa captando toda la atención el estandarte primordial, ritmo salvaje de su ritual de la soledad, los gemidos dominan a los sonidos de fluidos roces, continúa escalando el monte por nevar, duda si llegará a la cima, está a cuestión de segundos, su cuerpo no soporta la carga y expulsa el torrente liquido en un acabado grito. Abre los ojos, una lágrima corre por su mejilla ruborizada y estalla el raciocinio:

-¡Cristina tiene razón!-grita y continúa pensando: Todo lo que hace mi vieja es para retenerme. ¿Cómo no me di cuenta?... Ella me mostró la verdad... y ahora no está conmigo. ¡Perdón amor, perdóname por favor!... Tengo que hacer algo para librarme de la vieja. Lo voy a hacer, al fin me voy a liberar de la vieja. Tengo que pedirle disculpas... Mientras espero que llegue a su casa  voy a pensar cómo lo voy a hacer... ¡Qué vieja decrépita, la muy hija de puta me cortó el polvo y encima me hizo pelear con mi nena preciosa!... ¡Qué linda mi chica!... ¿Cómo no me di cuenta? Hoy se hacía la boluda hablando de que quería conocer a los padres de Cris y ahora me hace esto. ¡Es una rata inmunda que no se merece vivir!...-¡Lo tengo!...-Voy a llamar a mi amor y luego al súper a descargar el odio.

Sale al pasillo y camina siendo lo más sigiloso posible, pasa por la habitación de su madre y la puerta se abre repentinamente.

-Robertito, ¿no quieren que les prepare algo para merendar?

-Cristina se sentía mal y se fue, yo no tengo hambre -contesta mientras piensa: No sabes la que te espera vieja, en toda tu vida te hicieron algo parecido..., ¡ja ja, en toda tu vida!...

-Cuándo quieras algo pedime sin dudar.

-Gracias mamucha,-¡Por suerte te queda poco!-voy a hablar unos minutos por teléfono y después me voy al super. ¿Queres qué compre algo?

-Gracias querido, pero no hace falta nada... ¿Qué amable estás?

-Es que tengo una madre muy bonita y buena.

-¡Mi querido!... Vaya, hable por teléfono.

Roberto camina hacia el comedor y su pantomima facial se torna nuevamente en su rostro más pesadillezco, o no, tal vez sea su más anhelado sueño. Toma el teléfono, marca y espera ternurarizando sus expresiones.

-¿Hola?

-Hola amor. Perdóname por favor, ¡perdóname!

-Qué vas a hacer, no sólo sirve pedir perdón.

-Ya sé, ya sé. Te pido disculpas por última vez, no se va a volver a repetir. Por fin lo voy a hacer, hermosa, lo voy a hacer, me voy a liberar de la vieja y nos vamos a vivir juntos, vamos a tener plata y viviremos juntos. ¿Queres vivir conmigo?

-¿No te parece un poco temprano para dar ese paso?

-Pensalo y mañana lo hablamos de nuevo. Me tengo que ir mi cielo, te amo mucho y mañana hablamos, te mando un montón de besos, chau.

-Beso, yo también.

Cuelga la comunicación y todo su rencor es expulsado desde las entrañas más maternales hacia la superficie de su rostro maquillándolo de parricidio. Sale de su hogar y apura su paso hacia el supermercado Malayo-argentino. Entra al negocio mostrando gratuitamente sospechosos y enajenados comportamientos. La mirada atenta del dueño del establecimiento (Francis Ho- Min-Go), detecta las negativas emisiones de su nuevo cliente. Roberto inmerso en su confuso pensamiento de odiosa naturaleza no siente la presencia humana en su rededor, es sólo él y su manifestación primordial: su supervivencia sin lucha. Nada se podrá interponer entre él y su paso por la vida. ¡Ella! Cristina podría interferir y detener la debacle de Roberto. Si él asesina a la vieja va a caer, no podría mantener el secreto por tanto tiempo, no es tan fuerte, aunque trate de impresionar reproduciendo las facciones de su raza en estado de alerta, no convence, este muchacho no da miedo, es débil y él lo sabe, no lo soportará.

¡Claro qué lo puedo hacer! Puedo mantener un secreto, mi secreto, mi gran misterio, nadie tiene porque enterarse... Nadie va a enterarse porque soy lo suficientemente fuerte como para no cometer ningún error delator. Tengo que ser inteligente, muy inteligente... y precavido, especialmente precavido.

Su cerebro ilusionado con su pensamiento recurrente obliga a su cuerpo a autocontrolarse llevándose por delante a un hombre con un bebé entre brazos.

-¡Más cuidado imbécil!

-¡¿QUÉ DIJISTE VIEJA DECREPITA?!-le responde Roberto arremangándose y preparándose para una posible batalla.

-No nada..., mil disculpas, se me escapó-contesta el hombre que al ver la violencia desmedida del muchacho se retira velozmente hablando solo.

-¡Idiota!-¿Cómo no voy a ser fuerte?, soy muy recio. Mirá como se va corriendo el cobarde... ¡Excelente, acá está lo que estoy buscando!

Agarra un envase de la estantería más baja de la sección esclavas, luego un paquete de té Bucanero, camina hacia la caja y entrega el producto observando meticulosamente la expresión del cajero. Francis toma una bolsa, guarda el veneno para ratas con el té y con rostro serio dice:

-No lo hagas, ¿no dal cuenta?

-¿Qué dijiste?-pregunta Roberto desafiante.

No latas salil 4,50!

-¡Ah!, me pareció escuchar algo distinto. Toma, acá tenes-entrega el efectivo y continúa.-Tene cuidado con lo que decís, ¡eh!, te voy a estar observando.

-Kulosawa, señol-espera que se retire su cliente- ¡De acá me vas a estal obselvando, sólo Akila obselva, los demas molil como ganado!

Roberto llega a su hogar con exquisita sonrisa, abre la puerta pensando en como va a saborear la victoria y entra probando el aroma de su propia casa, su morada sin obligaciones. Respira hondo y se dispone a realizar el último acto de su retrasada adolescencia.

-Mamá, ya llegue.

-¿Qué rápido Robertito? Veni, dame que te ayudo con las bolsas-la mujer con la velocidad máxima que le permite su agotado cuerpo se arroja sobre los plásticos del muchacho.

-Es sólo una bolsa, yo puedo solo-contesta mientras desmolda los dedos que a su carga se adosan.

-¿Qué compraste?-sazona la mujer después de haber testado el peso y la dimensión del producto comprado.

-Es té, mamá.-reposa la situación.

-¡Té!, ¿qué té es?

-Es un té especial. Seguí viendo la tele que ahora te preparo uno.

-¡Qué lindo hijito tengo!- responde la mujer caminando para luego desaparecer en la oscuridad del pasillo que lleva a las habitaciones. Roberto piensa mientras pone la pava a calentar, piensa en que ésta va a ser la última vez que escuche la húmeda putrefacción de esas ojotas. Él se imagina, mientras prepara la taza y saca un saquito de té Bucanero de su caja, se imagina a las grasas inertes añorando el momento en el cuál colgaban con tanto vigor de los extensos brazos de su madre. También mastica mientras calcula y echa el contenido de media taza de veneno,  mastica el ají molido que estuvo tapado en su olla maternal por tantos años, nunca más volverá a sentirse tan oprimido, será por fin libre y con expresiva satisfacción coloca el saquito de té. Roberto desea, juntando las pruebas que lo podrían incriminar y colocándolas en una bolsa, desea aprender a ser lo más meticuloso posible, a la menor prueba delatora su destino será el horno. Sale de la casa y coloca a sus probables delatoras en el canasto de la basura de su vecino derecho. A Roberto le repugna a pesar de la determinación de su acto de liberación al arrojar el agua hirviendo de a leves chorritos y cuidando que no se formen grumos sospechosos en la mezcolanza con el veneno, le repugna y retuerce las tripas recordar el sonido de olorosos vapores que hacen los dos muslos de su madre al decantarse sobre su silla favorita, nunca más, no se repetirá nunca más.

Coge la taza con la delicadeza de Ibáñez Menta, recorre el trayecto hacia la pieza de su madre y entra en la habitación. La señora se encuentra cabeceando frente a la novela y al escuchar la intromisión en su cuarto despierta disimulando su dormitada.

-Querido no te hubieses molestado.

-No es molestia, para la mejor madre del mundo-le entrega la taza sonriendo tiernamente-Disfruta del té mamita querida.

-Gracias mi corazón-la señora toma la taza-¡Uyyy, está caliente!, mejor dejo que se enfrié un ratito-apoya suavemente el té sobre su mesita de luz.

-Claro mamá, seguro se me pasó el agua un poco-¡Tomate el té de una vez, vieja!... Un minuto. Sería conveniente sacarle un poco de información antes de que cierre los ojos para siempre-Mamá hay algo que siempre quise saber.

-Sí mi cielo, pregúntame.

-Nunca me quedo claro por qué se fue papá.

La mujer tiñe de siniestro su pasivo rostro, pasa la lengua por sus arrugados labios y se los muerde intentando callar. Piensa y deduce que no es necesario ocultar, un buen dialogo con mezquina información es la forma más efectiva de disuadir:

-Por Llijita, sabes que no me gusta hablar de eso.

-Ya sé mamá... pero creo que estoy grande cómo para saberlo, sería justo que me lo digas.

-Está bien, hijo, te lo diré. Tu padre nos abandono, se fue con otra-la mujer comienza a gimotear, baja la mirada para no demostrar su falso llanto y así causar compasión-¿Satisfecho?

-Perdón mamá.-Llora vieja de mierda-Tomate el té que te va a hacer bien.

Luisa mantiene la vista en el piso, acerca las manos al mueble y con magistral torpeza golpea la mesa, la taza cae y su pasaje al más allá queda desparramado en el piso de pinotea.

-¡Pero la puta madre!-estalla el muchacho sin el menor disimulo.

-¿Qué acabó de hacer?-exclama la mujer llevándose las manos a la cabeza y mirando el enchastre hizo-Perdón, hijo, déjame que yo lo limpio.

-Yo me encargo-Roberto se levanta resignado y se dirige a la cocina en busca de un trapo. En su caminata castiga con sus puños las paredes que encuentra-¡Vieja de mierda!-entra a la cocina, golpea la mesada y se queda apoyado mirando hacia el piso-No lo puedo creer, la muy boluda tiró el ven...

-¿Qué pasa hijito?-la señora de la casa se asoma ceñuda por el marco de la puerta.

-Nnn... nada...nada, chau. Me voy a dormir.

-¡Qué duermas en los manteles de Llijita, hijo mío!

Cristina se encuentra acostada en su cama, da vueltas con su cuerpo, los ojos los tiene bien abiertos pues en su cabeza circula el mismo pensamiento:

Debo estar pensando cualquier cosa... Le debo haber entendido mal. No va a matar a la vieja, seguro fue una calentura del momento, no va a hacer nada... ¿Y si lo hace?... Me lo dijo bastante confiado, nunca lo escuche de esa forma. ¡Lo tengo que llamar!...No, no lo va a hacer, no podría cargar en su conciencia la muerte de su madre. Mañana  temprano lo voy a visitar y habloamozzz...zzz...zzz.

 

-¡Aaaah!..., ¡uff!-¿Qué sueño de mierda?-Cristina se sienta en la cama, se seca la transpiración de la frente y espera que aminore su agitado pecho-¿Qué pesadilla más horrible?... ¡Yo vivir con esa vieja sin mi Roberto!... -¡Puff!- Mejor voy a verlo.

Se calza sus chancletas y toca en la casa de su novio: Ringgg.....Ringgg

¡Qué raro, nadie responde!... ¿No lo habrá hecho en serio el boludo?

Ringggggggggggg

-¿Qué sucede?, ¿qué sucede?-se abre la puerta y Luisa se asoma-Querida sos vos, ¡qué sorpresa! Veni, pasa y ponete cómoda.

-Perdón por el timbre, pero es que estoy buscando a Roberto para hablar con él.-No mató a la vieja por suerte.

-Pasa, pasa-la atrae moviendo la mano-Roberto ahora viene, pasa y sentate a esperarlo.

-Bue...buee...bueno lo espero adentro-Cristina titubea por la presencia de la pesadilla mañanera, se da seguridad y entra con dubitativos pasos de bebé y la fija idea de sentarse sola en el sofá del living mientras espera a su amor.

-Veni querida, veni a hacerme compañía en la cocina que estoy por terminar de preparar el almuerzo... Por favor, no me gusta comer sola.

Cómo negarse a estas palabras. Sin remedio Cristina camina hacia la cocina justo detrás de la mujer.

-¿Comiste?

-Sssí... Sssí... Desayuné.

-Desayunar no es comer. Vos estás flaca, un buen almuerzo no te vendría nada mal, veni y sentate-Luisa huele los vapores de la olla-Esto ya está-coge un cucharón, revuelve y comienza a servir dos pedazos de carne y algunas papas con crema en cada plato. Camina hacia la mesa con rostro satisfactorio por sus dotes de cocinera, le acerca un vaso con agua a la muchacha y se sienta.

-Roberto, ¿dónde está?

-¡No, no, no! Es tiempo de agradecer la comida que nos brindaron. Veo que tú no tienes anillos, no importa, ponete los dedos en la pera y escúchame en silencio... Gra..gra...gra -se aclara la voz y comienza- "Gracias Llijita por este plato tan magnifico de tierna y gustosa carne que nos has brindado, gracias a tus sabios iluminadores por mostrarnos las sabrosas papas con sus benditos nutrientes y gracias también a tus virginales sirvientas que se han exprimido estas deliciosas cremas y que nunca osaríamos despreciar pues provienen de sus suaves senos. Negrand"

-Negrand.

-Muy bien querida, ahora a comer.

Tras observar la pasión con la cual Luisa devora la carne hervida a Cristina se la abre el estomago y para llenarlo corta un pequeño pedazo de carne, se lo mete en la boca y lo mastica.

¡Mmm, esto es delicioso! Piensa y dice:- Le salió exquisito señora, la felicito.

-Muchas gracias querida... Éste era el plato favorito de mi marido, él se desvivía por comerlo, recuerdo que el mismo día que nos abandonó me pidió que se lo preparase de cena, el desgraciado nunca vino a cenar esa noche... No sé si sabias que él dormía con su secretaria y por esa mosquita muerta estaba preparando los papeles del divorcio. Llijita no permite el divorcio: "Con este anillo los uno hasta la muerte". Yo no me iba a separar de él por nada del mundo..., y no lo hice, a todas partes lo llevaré conmigo. Escúchame bien Cristinita, todos los hombres son unos bastardos sin excepción-Luisa corta un pedazo de carne y lo observa atentamente-No extrañarás a Roberto si lo llevas contigo... Mmm-saborea al masticar-, tengo que reconocer que Roberto salió a su padre: bastardo y muy delicioso.

COMENTARIO FINAL POR EL GATO DIMES

"Hasta que la cena los separe o los una. ¡Ja ja ja, se comieron al chabón como piloto de línea uruguaya! Tengo que reconocer que esta historia tiene bouquet, los personajes tienen ají molido, pimentón y clavo, los cuales por sus propiedades les dan un sabor inigualable. Realmente me gustó el cambio narrativo, tiene un desarrollo dulce con un final agrio, o sea dulceagri, o agridulce, ¡ja ja! Para redondear la idea termino diciendo que Roberto consiguió lo que siempre quiso: ser rico, ¡ja ja ja! Hasta el próximo cuento gastronómico. Un saludo El gato"

Copropietario del 3*A

por Tily
sábado, 29 de diciembre del 2007 a las 00:55
guardado en

Copropietario del 3*A

  

"¡Maldito Abre Fácil! Ese abridor de puertas mecanizado emana una pestilente tranquilidad que me intranquiliza. ¿Por qué se encuentra en el portal de mi departamento Feng Shui mirándome con su cordial: Buenos días, copropietario del 3*A? Tan sistematizante que parece computadora, una barroca computadora berreta; y ya te estas enroscando con el barro. Ese grano debió explotar al amanecer con los filosos aceros de Jilet´e." Las maquinas de afeitar deben pasar como las marcas de cada mujer, le aconsejaba su viejo mientras le palmeaba la colita y le recomendaba cambiarlas cada dos semanas, se refería a las dos: las afeitadoras y las colas. No había tenido ni una marca ni un chupadita en los últimos dos meses. Nada iba a explotar aparentemente, por lo menos ahí abajo todo quedaría tranquilo, arriba vaya uno a saber. Solo su psicólogo debería saberlo si al menos le prestara un poco más de atención a su cliente en vez de observar las cotizaciones de la bolsa y diagnosticar según las tendencias del Merval. Supongamos: ¡Subió la Cooperativa de esclavos! Exclama para sus adentros el psicólogo mientras le recomienda al copropietario del 3*A que camine y se eche unos buenos polvos mágicos. Nuestro personaje ahora intenta recordar que sucedió son su vida entre la despedida del Maldito Abre Fácil y la llegada a su bicicleta solar. ¡Déjà vu!, suelen pensar los personajes de mis historias, y el copropietario del 3*A no es la excepción. Lo creé tan estúpido que ni siquiera sabe qué le sucederá. Siente algo distinto e irrepetible y él se lo atribuye a la energía que fluye del ambiente, su bicicleta solar tiene buena vibra pero él es un personaje de uno de mis cuentos y esto tiene que terminar.

Seres elegantes, distinguidos, respetados y respetables al saludar al Maldito Abre Fácil; elastizadas sus extremidades, se vuelven masas espesas y de sed constante, parlotean, seducen y bailan frente al encargado de la sucesión del copropietario del 3*A. No interesa el cómo murió, nació sólo para que el registro lo numere cómo uno más.

Meta Morfis

por Tily
jueves, 27 de diciembre del 2007 a las 00:23
guardado en

Meta Morfis

El sujeto escribe según los diferentes gustos de los jurados, una vez que conoce sus lecturas agiorna su estilo teniendo una ventaja sobre el resto de los participantes, no es de extrañar que haya ganado los últimos cincuenta concursos mundiales con presencia de jurados  argentinos. Según las estadísticas de Censos y Estadísticas Nacionales de Argentina (El CENA para los uniformados.), en su artículo 1.123 Inciso 1825 Tris dice claramente como se determina el porcentaje para efectivizar un provechoso censo y una acertada estadística,  y que siempre deberá ser éste mayor al porcentaje de jurados argentinos en concursos mundiales de literatura argentina. Según los cálculos del perito Enrique Gómez, la cifra es inferior a la determinada por los estatutos. "Pingo", suspiré triunfante la última bocanada de cigarro libre de humo, y mi instinto de protector del Orden me dio la orden para que  comience a investigar las sospechas. Me apersonifiqué individualmente al lugar de los acontecimientos sospechosos, aquellos polémicos concursos ganados por este individuo. En el lugar de los hechos deduje con pruebas fehacientes (Sobres con pruebas números C57 y E 75 adjuntados.) que los jurados mencionados habían sido engañados por este sujeto en reiteradas ocasiones. Siendo estos dos jurados escritores, resolví usar el método de Pitágoras: Sabiendo la distancia de separación de dos sujetos según las distintas culturas se traza una línea; desde sus dos extremos se proyectan las perspectivas de sus mundos convergiendo los trazos en el extremo máximo de interpretación cultural... El punto de cruce terminó siendo Kafka. En la escena se encontraron centenares de evidencias al respecto de Kafka. Deje la escena pensativo y me aproximé al cuarto de mi subordinado natural pidiéndole apoyo con el asunto de la Internes:

Kafka Biografía; Kafka, Kundera, Lovecraft; KAFKASS XXX-estos sitios fueron los que aparecieron en la pantalla.

-Debe ser la página de Kafkass- me interrumpió mi filio.

-¡Cállese mocoso!- lo corregí.

-¡Paff!-resonó la nuca del muchacho por el paletazo de falanges dado.

-Aléjese de su cuarto y circule qué acá no hay nada para ver-ordené finalmente mirando la compu.

Una vez retirado mi subordinado, memoricé que había leído un texto de Kafka en Burocracia II, recordé que un sujeto se transmutaba y tomaba la forma de una cucaracha o un insecto similar; mi naturaleza por el bien me llevó a pensar: ¿Tendrá algo que ver ese texto? Según deducción de mi persona: El sospechoso se transmutó al escribir según el agrado de los demás, es por esto que no se lo puede considerar como a una cucaracha; le corresponde, si se me permite decirlo, el calificativo de mariposa, pues es una belleza de vuelo momentáneo. La cucaracha nunca será momentánea, esta será eterna; la mariposa es tan fugaz como su temerosa perspectiva. Es por esto, si me permite Su Señoría, que sin duda alguna este hombre dejó de ser un sospechoso cuando se transmuto a culpable al identificarse con el seudónimo de Mary Possa... 

-Escribiste eso Jennifer.

-Veo próximamente un ascenso, Jefe.

-Y yo veo la tele mientras vos me cocinas el morfi. Qué te parece si vamos empezando, querida. Me dio un hambre kafkiano-guiño y la imagen se funde a negro en el ovalado ojo del Sargento.

Florida

por Tily
miércoles, 26 de diciembre del 2007 a las 00:31
guardado en

Florida

 

Parecen reproducirse frente a mis ojos las filas de personas aplanadoras de bloqueos en su camino. En la aptitud del regate se encuentra la salvación de esta peatonal, se lee en un cartel biotecnológico. Ni lento ni perezoso comienzo a esquivar los sujetos que se me aproximan armados con cámaras de fotos, pulcros maletines, paraguas a pesar de nuestra radiante Artificial Estrella y un ensordecedor (Artefacto de seguridad personal contra maleantes de litigios. Primero: apretar el botón Shh! y el ensordecedor producirá un insoportable estruendo que dejará al malhechor inconsciente; segundo: apretar el botón Shh it! y el ensordecedor rociará sobre el malhechor una nauseabunda fragancia a Boamorte). Los autómatas continúan su trayecto y observo una vidriera con lo que ando buscando, ahí me dirijo. No creo que mi agotado cuerpo pueda soportar ese intercambio de proteínas, luego de abonar el alquiler de mi cilindro compartido la alcancía de mis proteínas produce un prolongado eco. El Recuerdo lo necesito hoy, deberé continuar mi camino por esta peatonal comercial buscando menores importes. Frente a mí, en la primera línea de kamikazes, un niño de inocentes pecas se detiene, el resto de los individuos pendientes de los comportamientos del infante lo terminan imitando; el joven agita su paraguas y lo abre por arriba de su cabeza, las personas que llevan paraguas se apuran a abrirlo, los que tienen cámaras corren tras algún techo y una vez a salvo enfocan sus aparatos fotográficos en dirección al Artificial Estrella, los que tienen pulcros maletines corren unos contra otros chocándose y  desparramándose en la gravedad institucionalizada (Inmensas pantallas que repiten una y otra vez los más de 10.000 mandamientos). El único sujeto que posee un ensordecedor se acuesta pausadamente sobre los espejos publicitarios (Entre los más de 10.000 mandamientos se mezclan más de 20.000 distintas empresas.), se coloca sus anteojos contra emisiones radiofónicas (Se comprobó por medio de exámenes psicológicos que las emisiones radiofónicas dañan las estructuras neuronales.) y dirige su arma en perfecta escuadra vertical. Sospechosos comportamiento los de esos individuos reflexiona una parte de mi cerebro, la otra se encuentra sumergida en la melodía de intereses proteicos que emite el Ente comercial (Escuchar los mensajes genera el descenso en las proteínas, pero su canto es como el de las sirenas y es imposible no desear escucharlo.): silbo la melodía comercial y continúo mi camino en la búsqueda de ese recuerdo. Seca y crocante explosión a mis 19 horas. Me doy vuelta y a unos cincuenta pasos, en un radio de 72 pulgadas, hay piezas de lo que alguna vez fue un captador de mentes. ¿Eso cayó del cielo?, me pregunto y me sorprende una nueva explosión a las 13 horas; este último estruendo consigue hundirme definitivamente en la melodía, continúo silbando en relajante camino. La explosión siguiente la absorbe de lleno el frágil cuerpo del sujeto que tenía el ensordecedor, lo busco con la mirada y es imposible identificar las distintas partes de los aparatos entre los trozos de carne y harapos. Las cámaras descienden sus focos sobre la rentable imagen carmín, los individuos con maletines detienen sus ansias por colisión y ríen señalando al difunto (La risa es un homenaje hacía los cadáveres). Una nueva explosión de 42 pulgadas cae sobre un grupo de alegres maletineros; entre plásticos, vidrios y cables se observa a tres cuerpos inertes con sus respectivos maletines. Sus compañeros regresan a su ritual desenfrenado de topes unos a otros. Las cámaras vuelven a su posición perpendicular intentando capturar las precipitaciones de televisores. Continúo caminando y silbando bajo la atenta mirada del niño pecoso y su grupo de serviles paragüeros. Paso por su lado y el infante emite una experimentada carcajada. Hago caso omiso a la burla mientras silbo la búsqueda del Recuerdo esquivando cadáveres y saltando pantallas destruidas. Se detiene la lluvia y se forman las filas aplanadoras nuevamente. Paso la primera sin dificultades; me enfrento a la segunda fila, ésta parece ser un muro macizo aunque hay un hueco entre las piernas de un camarógrafo. Me lanzo extendiendo mis brazos y todo mi cuerpo. Consigo pasar, la tercera fila está a una distancia de un metro, ésta definitivamente es hermética. Esquivar a esos individuos autómatas no podría, saltar sobre sus cabezas es la única opción antes de retroceder. Salto. No lo conseguiré, chocaré con la cintura del primer suje... ¡Un momento! Desde las puertas de las vidrieras comerciales nace un transportador de fotones que atraviesa las ropas y carnes de la fila de Kamikazes. El grueso cable se eleva dejando colgar los cuerpos sin vida a una altura de tres metros sobre la peatonal. La cuarta y quinta fila completan el panorama sobre el tendido de cadáveres. Tengo el paso libre. ¿Cómo llego el pequeño pecoso ahí?, lo dejé atrás hace cincuenta metros, no hay forma que otra vez me enfrente a su soberbia mueca. El infante comienza hablar sin mover los labios:

-Haz llegado al último tramo de tu trayecto, si resuelves correctamente el enunciado que te relataré, yo te daré el Recuerdo que tú buscas; si fallas me darás lo más preciado que posees.

-No tengo suficientes proteínas para darte.

-Sí las tienes y pronto serán mías.

-Pero...

-Si intentas escapar, te expropiaré tus proteínas sólo con el movimiento de un dedo.

-No me das muchas opciones, pero supongo que me quedo con la opción del enunciado. Venga el problemita. ¿Puedo usar lápiz y papel?

-No los necesitarás.

-Me parece bien.

-Lo emitiré por única vez, por tu seguridad te recomiendo que sintonices bien la emisión: Infinitos sonidos e imágenes recorren el universo, si cada individuo escoge las percepciones que desea se define que el número de realidades es incalculable aunque con inducción a aproximarse entre sí. Esta es la realidad, tu realidad, ¿acaso es la qué escogiste?

Esas palabras me hunden en espesa oscuridad, floto en un espacio de nada y esta nada me reconforta, no es como las anteriores, aquí me encuentro placido y reflexivo, diría que me encuentro tan reflexivo que resolver ese enunciado no será un problema que haya que considerar prolongado. Cambiaré mi vida pronto. Oruga amarilla con la finura de un cabello frente a mí, se acerca lenta y constante arrastrando su abdomen y cola en posición transversal, no se mueve de frente, lo hace de perfil como un cangrejo de horizontal milímetro; a la altura de mis ojos y a un brazo de distancia se detiene en posición recta. Su inactividad despierta a la gravedad y la oruga cae mostrando la dimensión oculta de su verdadero fondo, es un rectángulo de 29 por 21 centímetros de añeja amarillez. La tomo entre mis manos y siento que el paso del tiempo refina a los recuerdos, es el número setenta y uno y aun permanece como lo leí aquella vez: "Ford cantó una inmensa voz de bajo a través de las trompetas de oro. Ford, Ford, Ford... nueve veces. Bernard se dirigió corriendo hacia el ascensor..."   

 

 

 

 

 

Cuándo Alberto II conoció a Ricardo

por Tily
lunes, 24 de diciembre del 2007 a las 01:08
guardado en

Cuándo Alberto II conoció a Ricardo

 

Había visto que el agua de un desagote gira en sentidos diferentes según el hemisferio donde uno se encuentra.

-Lets cheked out vato- dijo Alberto II y mandó a sus lacayos por Ricardo-Los veo en el baño.

Bobby y Rolly llegaron al baño acompañados de la victima y preguntaron al unísono:

Bobby y Rolly se conocieron a los 15 años en un scrown. Entre mares de forcejeos e insultos descubrieron que actuaban de la misma, eran 2 espejos entre dieciséis jugadores. Los 14 restantes notaron este comportamiento, frenaron el forcejeo, se sentaron con las piernas cruzadas, las manos sobre las mejillas y se quedaron viendo el espectáculo. Bobby y Rolly improvisaron bailes, botineo sobre el césped, canto y monólogos frente al espejo, todo de maravilla y sincronizado a la perfección. Eran dos gotas de agua que se comportaban como se comportan las gotas iguales. Tras una carrera en el espectáculo de diez años por asuntos personales que al lector no le incumben cayeron al archivo de programas como: ¿Qué será de la vida de Menganito? El fracaso los hundió profundo y así se entregaron a las manos de Alberto II.

-¿Qué hacemos con este basura?

-Estuve pensando.

-Siempre jefe.

-No me empiecen a sobar el ganso.

-Perdón jefe.

-Estaba en el trono con mi diario y leí que en este mismo hemisferio se producen nuestras materias primas.

-¿Por qué tan caras entonces?-estallaron los guardaespaldas a precio por gramo.

-Yo sólo soy un mensajero, un intermediario que transfiere sus costos a lo usuarios por una mínima ganancia, a mí no me pregunten, hablen con la justicia.

-Lo sabemos, jefe.

-Bueno, el asunto es que mientras tiraba la cadena supuse que en el otro hemisferio las materias primas debían costar el doble o el triple que acá. Haciendo una regla de tres simples deduje que si el agua gira en el sentido del reloj, la desaparición de este cuerpo nos costará menos si lo echamos y listo.

-¿Al inodoro, jefe?

-Claro.

Hasta ese momento Ricardo reflexionaba en todo lo que hacían las personas en general para llamar su prestigiosa atención y que estos tres sujetos no eran la diferencia. Él sostenía que en el pasado, Alberto y sus lacayos se habían querido acercar a través de buenas intenciones y que al recibir posiciones negativas, prepararon toda esta parodia para conquistarlo y poder considerarlo una amistad influyente. Ja ja, reía para sus adentros mientras pensaba en que aquellos tres personajes le caían bien a pesar de los golpes y que se haría el tozudo un poco más para luego proponerles eterna fraternidad. 

Flaoushhh.

-¡Qué les dije, sabia que el agua giraría en ese sentido! Traigan al futuro cadáver, muchachos.

¡Ja ja ja, que buenos actores! Pensaba Ricardo mientras se dejaba cargar y dar vuelta sobre el inodoro.

-Mandale saludos a los chinos, basura. Hundan al maldito.

-¡Ja ja glu, glugluoogggg!- Tras la imposibilidad de seguir riendo pensó: Un batido en el cabello me quedará de lujos, en la próxima reunión de consagrados los impresionaré con mi peinado. Creo que ya fue suficiente, les diré que pueden ser mis amigos.

-Ahí voy.

Escuchó Ricardo antes de sentir sobre las plantas de sus pies el golpe asestado por Alberto con una maza de diez kilos.

-¡Qué bien jefe, lo hizo desaparecer!

-Muchachos, a veces me sorprendo a mi mismo de las características que tengo: soy atractivo...

-Mucho, señor.

-soy fuerte...

-Lo es en demasía, jefe.

-soy inteligente...

-El más vivo de todos, amo.

-Y soy de Racing.

-...

-Les apuesto que el domingo ganamos.

-Juegan con un equipo que se va al descenso.

-Les doy lo que marquen las apuestas oficiales.

-Hecho.

Domingo 19, hoy (Me cansó escribir en pasado).

Amanece Alberto II a las 11:00 hora del este, despide a las dos sensuales señoritas que lo acompañan y con sus campanas gemelas despierta a sus lacayos. Les explica que antes de ver el partido desea liquidar a algún traidor bajo el método Ricardo y se dirigen los tres a la pajarera. La pajarera es un cubo enrejado de dos por dos por dos metros, entre los cuales conviven una pareja de papagayos (Faifer y Scarfeis), un pareja de búhos (Cana Y Ratti) un buitre (Cabeza) y la victima (Juan Perez).

-Retirenlo muchachos y andando al baño.... ¿Qué les parece si apostemos nuevamente en qué sentido giran las piernas de éste basura?

-Jefe, hoy creemos que girará en sentido contrario al reloj.

-¿Por qué dicen hoy? siempre apuestan en el mismo sentido.

-Formalidad suponemos.

No es sorpresiva la victoria de Alberto. Se guarda el dinero en un bolsillo y de otro saca su control remoto inteligente enfilando hacia el living con pantalla mediana.

Está a punto de empezar la victoria de mi equipo.

 "Estamos aquí en vivo desde el coliseo de cemento. Buenos tardes a todos los espectadores. Buenos tardes Opalín. Buenas tardes para vos Leloso. No sé tú, pero yo estoy anonadado con la lista que presenta el equipo visitante. En la posición que la semana pasada ocupaba el talentoso Morales aparece un nombre completamente desconocido, es un jugador sorpresivo que nadie hasta el momento tiene información al respecto. Sólo sabemos que se llama Ricardo y suponemos que es brasileño"

-Escucharon eso, ¿por qué no me dan el dinero ahora y me ahorran la futura e inevitable humillación? Este partido es mío.

-No haga araca que recién están saliendo los equipos, jefe.

"Las cámaras enfocan a la escuadra local hasta que un silencio ensordece las tribunas cuando aparece la reciente incorporación del visitante, que dicho sea de paso no camina sino que se arrastra por el verde gramilla. Qué dimensiones extrañas tiene ese jugador ¿no Leloso? Así parece Opalín, tiene el largo de dos arcos juntos y como los caños es el ancho de su finura. Es curioso el uniforme de este deportista, ¿no le parece Leloso? Me parece admirable el tamaño de esa remera, debe medir 8 metros de largo por 15 centímetros de ancho. Mirá ese pantaloncito y esas medias. ¡Mirá esos botines, debe calzar 5! Sin duda alguna compañero Opalín y tengo cuarenta años de carrera para poder decirlo. ¡Es mucho Leloso! ¡Claro qué lo es! Por eso puedo afirmar que nunca vi unos botines más encantadoramente pequeños."

-Jefe, esa víbora tiene una cara familiar.

-¡Es la rata de Ricardo, idiotas!

-Cierto, es Ricardo del método Ricardo. ¿No tendría que estar muerto, jefe?

-Todavía me estoy preguntando eso, pero no se crean que soy idiota, nosotros tenemos una apuesta pendiente.

"Empezó el partido, Menganito se la toca a Fulanito, éste gambetea a uno, luego a otro, a otro, le sale el arquero a romperlo y Fulanito tira una lubricada vaselina por arriba del golero y goooooooool. Gol para Racing la concha...¡No creo que puedas decir eso al aire, Opalín! Gol de Racing, Leloso."

-¡Vamos la academia carajo!- Estalla Alberto II.

"Zutanito se la toca a Poronguita, éste se la toca a Ricardo, éste detiene el balón con la rodilla (Supongamos que eso pudiese tener las partes de un humano sólo que con las proporciones descriptas.) enrosca dos metros de su pierna sobre el balón y lo suelta haciendo el tiro del huracán víboréante. La pelota con un efecto indescriptible circula todo el campo local esquivando jugadores y clavándose en el ángulo izquierdo del estático arquero. Gooooooooool de Cambaceres, hijo de tres mil... ¡Bueno! Lo siento, Leloso."

-¡Vamos Cambaceres, jefe!

"Estamos en tiempo cumplido del segundo tiempo. Todo el equipo de Racing se encuentra acomodado con la técnica del Tetris: todos al arco. Ricardo hizo las mil y una maravillas pero la pelota no pudo superar ese muro humano. El balón está en los muslos de Ricardo por el área chica contraria, pasa su elastizado cuerpo de un lada a al otro de ésta haciendo delirar a la tribuna visitante y gran parte de la local al ver la cobardía de su técnico. En el equipo Racinguista esta humillación golpea duro y en el último minuto rompen el muro y se lanzan contra Ricardo. Ricardo asustado lanza la pelota hacia arriba y se escabulle arrastrando su cuerpo hasta que el pitido del árbitro lo detiene de su huida. No es el final, la pelota aparentemente golpeó la mano del capitán local y el juez cumpliendo el reglamento pita la máxima pena. Leloso, ¿quién es el encargado de patear? Supongo que Ricardo. Es Ricardo quién toma el balón, lo acomoda, mira al arquero que le hace gestos obscenos y retrocede observando a los locos lindos que alientan por sus mismos colores. El árbitro sopla su silbato y Ricardo corre... Sepa disculparnos pero se interrumpe la transmisión por problemas de origen."

-¡Qué hijos de puta!

-¡Qué hijos de puta, jefe!

-Estoy muy enfurecido. Vayan a matar a alguien mientras yo espero el resultado.

"Buenos días Ricardo. Leloso y Opalin desde arriba te han declarado la figura del partido, ¿qué nos tenes para decir? Antes que nada buenos días. Creo que conseguimos un trabajo en conjunto en todas las líneas y esto no es merito mío, es merito de todos mis compañeros y del profesor que nos dice lo qué debemos hacer. Si me permitís quisiera dedicarle el premio (Un libro a elección de Librerías Gafitas y Jorobas) y mandarle un saludo a mis tres grandes amigos: Alberto II, Bobby y Rolly. Todo lo lindo que me está pasando es gracias a ellos. Gracias Ricardo. No gracias a ustedes y a mis compañeros y al profe. "

-¡Ricardo, Ricardo!-hacen porras los lacayos-Páguenos jefe.

-Perdí bien. Y les voy a decir que entre Ricardo y yo hay algo personal. Habrá ganado esta batalla pero no la guerra.

"Y así Alberto II consideró a Ricardo su enemigo publico numero I. Espero que haya más boletines para este informativo. Esperemos Leloso... ¿Vas para el centro?, ¿me acercas?"

Humanos, robots, perros y por último mariposas

por Tily
sábado, 22 de diciembre del 2007 a las 00:42
guardado en

Humanos, robots, perros y por último mariposas

 

-Hello- saluda cordialmente el BsAs 1996-ac/dc: robot diseñado y fabricado por la BurCy(Burguesía cibernética[Del ingles cyborg].) para satisfacer a los androides creadores. En sus efectos: formateo, backup, escaneo o desfragmentado. Modo de empleo: quitar el BsAs1996-ac/dc de su empaque original y distribuir en partes iguales sobre el soporte de armado cibernético BsAs1981-queen generando un cilindro de un centímetro de diámetro. Continúa el instructivo en el Modo de empleo del BsAs1981-queen.
-¡Cómo andas flaco!-Contesta automáticamente el BsAs1981-queen: una vez que se inventó el BsAs1996-ac/dc se diseñó un soporte de armado cibernético y acoplatorio. Ambos generan el cigarro cibernético BsAs2005-dreamtheater. En sus fragancias: grasas, aceites o margarinas. Modo de empleo: una vez que se distribuyó el BsAs1996-ac/dc sobre el soporte BsAs1981-queen programe el sistema operativo de armado en automático o manual; si su opción fue automático disfrute de todo el placer de los productos BurCy; si su opción es manual arme, encienda y disfrute todo el placer de los productos BurCy.
-Hablas porteño, veo.
-También hablo cordobés, ambos dialectos venían en el mismo programa.
-El acento porteño me es suficiente para conocer al androide con quien me voy acoplar. Decime, para pasar el tiempo ¿no?

-Pasemos el tiempo entonces

-¿Vos qué opinas de la gran guerra?
-Yo creo que finalmente nos han derrotado. Entre nosotros, qué suerte que somos androides, mirá si fuésemos humanos, a esta altura estaríamos todos corriendo y gritando como unos paranoicos desordenados.
-Débiles humanos. Gracias a nuestra naturaleza nosotros podemos ver nuestra destrucción y continuar con nuestro trabajo mientras conversamos tranquilos... ¡Qué mal, que no tenemos mate!
-¡Qué bien me vendría un mate ahora!. Yo lo tomo amargo. ¿A vos te gusta amargo?
-Que lo tome amargo o dulce es irrelevante ahora, me conformaría sólo con poder sobar una ultima vez, pero no creo que tengamos tiempo. Esos seres vivientes nos están exterminando y acá está comenzando acoplarse el asunto
-Yo sabía que no debíamos confiarnos en esos seres peludos, sabía que esos mismos pelos eran su arma más mortífera. Yo les decía a los compañeros BsAs1981-queen que esos pelos orgánicos producirían cortocircuitos en nuestros procesadores. Nadie me escuchó, me trataron de fallado.
-Tenías razón compañero. Fue un gusto hablar con usted y esto no será un adiós, será un hasta luego-Acople exitoso. Disfrute del placer de un cigarro BsAs2005-dreamtheater de productos BurCy.

-¡Qué buenos cigarros tenían estas chatarras, mi general Rin tintín! No le parece un excelente cigarro para disfrutar su histórico triunfo sobre esos apestosos androides.
-¡Guau, guauuuuuu!-Y el Perro destruye el ultimo rastro cibernético en su cenicero de porcelana.

2100 años después del exterminio de los androides.

-Y el Perro sagrado dijo: "El Apocalipsis será producto de sus mentes". Y nosotros, malagradecidos pecadores no escuchamos sus palabras y creímos que podíamos imitar la creación del Perro Todopoderoso. El castigo nos ha caído por contradecirlo, osamos desafiar a su furia construyendo mariposas para entretener a nuestros cachorros y estas se revelaron contra nosotros y nos exterminan como auguraban las sagradas escrituras de Rin tintín. ¡El Perro sagrado tenía razón!

 

Ahorro

por Tily
viernes, 21 de diciembre del 2007 a las 01:31
guardado en

Tu jot for yor yell

Sus pupilas se dilatan al ver la cantidad de monedas que Rolo, el quiosquero de mitad de cuadra, le da junto a los cigarrillos largos de su madre. Con ella había arreglado la entrega, sin reclamo alguno, de todas las monedas que hubiese de vuelto en cada uno de sus mandados. "Debe haber cómo $1,50 ahí. El cerdito de cerámica reirá cuando le coloque cada una de esas brillantes monedas". El cerdo no ríe, nunca ríe, solo Peto ríe, el jovenzuelo se ve de superlujos cuando coloca sus subdesarrollados ahorros y cierra extasiado sus dos inexpertos ojos al escuchar el tintineo que produce el metal al caer sobre la cerámica coloreada. Con cada moneda calcula y especula sobre el monto final: "En dos días más tendré que sacrificarte amigo. Tú sabes que no es personal, son sólo negocios." Los dos días pasaron y el frágil lomo del cerdo estalla al amanecer por las fuerza de Peto y la complicidad del martillo de papá García.

-¡Mamá dónde están mis monedas!

-¿Qué queres ahora?-resignada pero principalmente molesta pregunta Berta mientras recorre el pasillo que separa la televisión de la habitación de su niño.

-¡Mis monedas no están, buaaaa! 

-¿Cómo que no están tus monedas? Fíjate bien si queres que compremos tus muletas.

-¡No encuentro ninguna moneda, buaa!... ¡Acá encontré un papel!

-Dame acá-ordena la madre mientras coge el papel-, dejame ver qué dice.

Usted contrajo una deuda con Ahorros Organizados al realizar ahorros no declarados. Pronto recibirá noticias nuestras...

-Ringggg-interrumpe el timbre de la puerta.

 -¡Buaaa! ¿Qué dice el papel?

-Espera que voy a abrir la puerta-la señora aun sin comprender el mensaje leído  se dirige a la puerta de entrada.

-Ringgggg

-Dejemos de apretar el timbre que no es carnaval-le grita a la puerta antes de abrir.

-Ya era hora- un elegante hombre con distinguido traje, impecable sobretodo e importado maletín entra en el hogar-Hola, ¿puedo pasar?

-Ya entró y realmente no es un buen momento, así que sino se ofende, le voy a ir pidiendo que se vaya retirando calladito y no vuelva jamás.

-Yo puedo ser la solución de su mal momento, todo depende de su voluntad.

-Mi voluntad es dejarle salir pacíficamente de esta casa, y cito la palabra paz pues si usted dispone quedarse más tiempo, ese contexto va a cambiar. Estoy pensando seriamente en ir a buscar mi obús semiautomático.

-Las armas son inofensivas contra las deudas, señora. El señor Peto García contrajo una deuda con nosotros y debe pagar. ¿El señor se encuentra en el hogar?

-¡Es un niño, qué señor!

-¿El señor se encuentra?

-Buaaa ¿Quién es mamá?-el niño renguea hasta la conversación de los adultos.

-¿Peto García?

-Ese soy yo.

-¡No tiene ningún derecho a hablarle a mi hijo!

-No se meta señora, y sí tengo derecho, pues es una obligación moral reclamar las deudas. Usted, señor Peto García, tiene una deuda con nosotros, sus ahorros ya fueron embargados y sólo queda pendiente el pago por la mora contraída al no declarar dichos ahorros. Si hoy usted no paga, financiaremos su deuda, si entra en mora una vez más cambiaremos absolutamente todas las notas de su boletín.

-Yo no soy usted, los abuelos son usted. ¿Qué significa mora?

-¡Embargado y encima con una deuda!

-Señora le dije que no se meta. Y usted no se haga el desentendido señor, Peto García, pues sus notas comienzan a cambiar. Recuerda el 8 en artes plásticas, ahora es un seis.

-Buuua. Por ese ocho...snif...le hice... snif... al señor Pablo un espectacular... snif... dibujo con temperas.

-Dejemos los gimoteos para los gimoteros, los deudores no pueden tomarse el lujo de llorar, ellos tienen que encontrar la forma de abonar sus obligaciones sino quieren ser unos fracasados por el resto de sus días.

-¡Buaa... yo no quiero ser ningún fracasado mamá!

-Entonces pague. Acá le dejo el cronograma y los lugares de pago. Qué tengan buen día-elegante desaparición del letrado en la espesa negrura del pasillo.

Madre e hijo se miran y permanecen estáticos hasta que el niño quiebra el hielo con elocuencia:

-Snif... No te preocupes mamá, seguiré con las dos viejas muletas y encontraré la forma de pagar. Dame la mano, vamos a ver la tele que empieza: El destino es una mujer desconsolada por la pasión a los zorros.

La importancia de llamarse Ernesto

por Tily
miércoles, 19 de diciembre del 2007 a las 02:01

Ernesto

"No me debo permitir reflexionar sobre malas interpretaciones si en su gestación el intento había nacido sincero, miradas en altivez supondrán falaz grandilocuencia como tan inmaculado el blanco de las hojas de quien juzga. Infinitas dificultades atraviesan nuestras visiones y mi perspectiva individual descree de sus estadísticas mentales"

La importancia de llamarse Ernesto:


Sobre el soporte lamentable de la Virgen de Luján, Ernesto apoya la extensa tela de su brazo derecho mientras danza, cómo de costumbre, las desafinadas melodías del murmullo de pasillo: la arrítmica campana del teléfono, el parloteo fugaz de los doctorados, la soberbia sicológica, los impredecibles pacientes, un somnoliento teclado, la voz disfrazada con overol de la telefonista, el sinnúmero de sensaciones rutinarias que se desarrollan entre los muros protectores. Ernesto permanecerá en este hospedaje por el resto de sus vacaciones, permanecerá danzando, alimentándose con su dietética comida, disfrutando el aplaque farmacológico suministrado por sus masajistas, su naturaleza nudista, los extensos simposios entre sus compañeros profesionales, el sol y su paradisíaca imagen por 13 minutos al día, su sedentarismo sin horario, las conversaciones con su tenedor plástico, fino lápiz y rugoso papel, la enfermera Celestina. Ella es la única persona que vale su estadía de por vida. Fauser también lo vale pero él es un tenedor y había entablado amistad antes de su internado, se conocieron en sueños; y siempre tan elegante Fauser con su galera y su moño rojo; y siempre tan atento a pinchar el suculento plato de su madre cuando se lo necesitara; volando sobre montañas nevadas y lagunas espejadas para recordarle su olvido en el examen de geografía de la señorita Escuadra; y en el momento de necesidad de alimentarse del blanco fondo del reloj de su padre Fauser entraba serruchando las paredes y silbando la misma canción. Ernesto acentúa sus pasos en los mismos tiempos que el silbido de Fauser, babea su camisa y pierde su mirada en la inmensa tela celeste y blanca, los colores de su equipo de fútbol, ese deporte que tantas frustraciones le generan: 35 resignados años, el quiebre del sentimiento, el sufrimiento del descenso, exorcismos de fantasmas rezados; la oscura aberración del hombre que muerde en excesivas veces su tierra también se satisface con su frustrada pasión. Ernesto ya no piensa en el exilio por más repugnante que pueda parecer su escritura sobre la naturaleza de su sociedad. Y el serrucho de Fauser silbando la melodía de "Construyendo mi ruina". Y los pasos de baile de Ernesto: la pelvis se eleva con desgano, los pies en constantes talón-punta, su brazo izquierdo se separa y acerca lentamente a su desgarbado cuerpo, el derecho continúa inerte sobre el soporte de la Virgen de Luján. Luján quería sustento en su vuelo, él cayó, ella voló, lejos. Cuenta la soberbia que poseo orientación acaparadora con escapes destructivos. No sé que carajo significa. Realmente no importa, Ernesto, ni siquiera mi nombre es Ernesto, comparto los colores y de vez en cuando también me gusta la danza. Y danzo, danzo y en mi mente entono: Mis amigos se juntan para preguntarme que hago bebiendo y fumando como si alguien hubiese muerto. Déjenme solo, sólo quiero construir mi propia ruina...

 

 

 

Sobre el blog

E vig maderfaquer: Tily Burgos

Horticultura de hierbas y milagros   

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

El bebé de Gutiérrez (Tily)
Tomate tu tiempo, Irene, tarde o temprano valdra la pena. Gracias a vos.Saludos varios....(03 jul)
El bebé de Gutiérrez (Irene)
Tily, como ves he visitado tu blog y he comenzado a leer. Muy bueno pero me va a llevar t...(03 jul)
Vitreaux (Anónimo)
lo unico que quiero saves es quien pinto vitrox miedas...(16 may)
Último momento: Urquiza (Angelina Jolie Celebrity Gossip | Último momento: Urquiza)
[...]ss="entry"> No parece menor el maltrato que se le da a la memoria de Kafka que el que se le...(09 may)
Vitreaux (Mau)
No entendi... xD...(08 abr)

Más comentados

Vitreaux (2)
El agente Johnson de la elite Conser de recuperos y hurtos se estrella contra la reja con estacas ...
El bebé de Gutiérrez (2)
-¡GUTIÉRREZ, TOMATE TU TIEMPO PEDAZO DE IMBÉCIL! Carlos Casas habla de esta forma porqué es un ...
Algo le sale bien (1)
  ¡Nada me sale bien en esta vida! Grita y se da vuelta en dirección a su dormitorio rosa. Frente a ...
Último momento: Urquiza (1)
Es curioso como se prejuzgan a los programas de la farándula bajo el argumento: Cómo gastan tiempo ...
Copropietario del 3*A (0)
   "¡Maldito Abre Fácil! Ese abridor de puertas mecanizado emana una pestilente tranquilidad que me ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google